Actualizado 05/12/2014 19:29 CET

Las mujeres sufren más estrés que los hombres cuando son jefas

Jefa con estrés
FLICKR/AIMANNESS PHOTOGRAPHY

MADRID, 20 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un estudio de las Universidades de Texas e Iowa, en Estados Unidos, ha desvelado que las mujeres con puestos de responsabilidad sufren más estrés crónico y presentan más síntomas de depresión que los hombres con trabajos similares.

El trabajo aparece publicado en el último número del 'Journal of Health and Social Behavior' y los autores creen que esto se debe a que ellos no han de enfrentarse a la resistencia y estereotipos negativos que sufren las mujeres, ya que el liderazgo sigue siendo percibido como algo poco 'femenino'.

En el estudio se ha observó el comportamiento de 1.300 hombres y 1.500 mujeres de mediana edad que se graduaron de escuelas secundarias de Wisconsin. Mientras que en aquellos puestos que no implicaban autoridad los síntomas de depresión eran un poco más frecuentes en hombres; cuando los trabajadores tenían la capacidad de contratar, despedir o fijar sueldos, las mujeres suelen presentar más rasgos depresivos.

Según Tetyana Pudrovska, profesora de investigación de la Universidad de Texas y coautora del estudio, "lo que resulta sorprendente es que a las mujeres con autoridad se les presuponen las ventajas que se asocian con una buena salud mental".

"Tienen más educación, buenos ingresos, ocupaciones de prestigio, mayor nivel de satisfacción laboral y autonomía que las que carecen de esa autoridad", asegura esta experta en declaraciones recogidas por la agencia 'Sinc', que sin embargo apunta que estas mujeres tienen que afrontar tensiones interpersonales que van desde interacciones sociales negativas, estereotipos, prejuicios y aislamiento.

"Las mujeres en posiciones de poder tienden a ser vistas como carentes de la asertividad y la confianza de los líderes fuertes. Pero cuando muestran tales características, son juzgadas negativamente por ser poco 'femeninas', lo que puede desembocar en estrés crónico", añade.

Frente a esto, los hombres en posiciones de autoridad se enfrentan en general a un menor número de factores de estrés, ya que no tienen que superar los estereotipos negativos de resistencia a los que las mujeres se enfrentan habitualmente.

Según Pudrovska, las posiciones de los hombres con autoridad son consistentes con lo que se espera de ellos socialmente. Además, el liderazgo masculino "es aceptado como normal y legítimo", y esto "aumenta el poder y la eficacia de los hombres como líderes y disminuye los conflictos interpersonales".

"Es obvia la necesidad de abordar la discriminación de género, la hostilidad y los prejuicios contra las mujeres líderes para reducir los problemas de salud mental y aumentar las recompensas psicológicas de los puestos de trabajo de mayor estatus para las mujeres", ha concluido.