Actualizado 19/12/2016 14:48:45 CET

El negocio con los refugiados sirios llega a América Latina

   BUENOS AIRES, 28 Dic. (Notimérica) -

   Al drama de los cerca de 300.000 muertos que ha dejado la guerra de Siria desde que comenzara en 2011 hay que sumar la huída de quienes abandonan el país en busca de seguridad y garantías de vida.

   La guerra civil, junto con la proliferación de las diferentes ramas de Estado Islámico en Oriente Medio, ha dado como lugar el desplazamiento de más de dos millones de personas -sirios e iraquíes en su mayoría- que buscan refugio en los países limítrofes y en la Unión Europea fundamentalmente, pero también en América Latina.

   Lo que para algunos supone abandonar sus hogares y empezar de cero huyendo del terror se convierte en un negocio para otros. Cada movimiento de personas es aprovechado por mafias organizadas que se lucran a costa de la desesperación y la necesidad de los más desfavorecidos, como también ocurre con la llegada a las costas mediterráneas de inmigrantes subsaharianos.

   Aunque los países latinoamericanos no están entre los destinos principales de llegada de refugiados sirios, la Interpol ha localizado una banda criminal con sede en Brasil que opera precisamente traficando con la entrada de personas a países como Argentina o Uruguay.

   Cuatro ciudadanos sirios y tres iraquíes que han sido detenidos esta semana en el barrio bonaerense de Montserrat (Argentina) han acusado a Ibrahim Dehioglu de ser el contacto local que les facilitó la documentación falsa para entrar en el país.

   La Interpol sospecha que el de Dehioglu también es un nombre falso, pues la sede que tiene la agencia de Policía Internacional en Estambul advirtió de que en 2012 había sido robado un pasaporte de un ciudadano con ese nombre.

   Fuentes policiales han informado al diario argentino La Nación de que el sospechoso ya está en busca y captura por pertenecer a una banda criminal que trafica con personas y falsifica documentos.

   Por su parte, los siete detenidos -tres hombres y cuatro mujeres- se enfrentan a un delito de falsificación documental y pasarán a disposición judicial en las próximas horas; pero su situación podría verse modificada si el Gobierno de la nación que preside Mauricio Macri les concede en estatus de refugiados.

'MODUS OPERANDI'

   Las mismas fuetes consultadas por el diario argentino sospechan que la puerta de entrada a Latinoamérica -así como la sede de la banda- se encuentra en Brasil, puesto que los siete detenidos llegaron a Aeroparque (uno de los aeropuertos de la ciudad de Buenos Aires) en un vuelo procedente de Río de Janeiro.

   Aunque los posibles refugiados no han dado detalles a las autoridades del precio que Dehioglu les cobró por la realización del viaje, la policía también cree que el pago se hacía en dos fases: una primera en Brasil y otra en Colonia, una ciudad uruguaya separada de Buenos Aires por el Mar de la Plata.

   Precisamente en el barco que cubre esta ruta fueron detenidas, el pasado día 3, dos de las siete víctimas de esta trama. Gracias a sus declaraciones la policía pudo localizar el hotel bonaerense en el que llevaban alojadas dos semanas y trabajadores del complejo reconocieron a Dehioglu como la persona que les acompañó a su llegada. Los otros cinco fueron detenidos pocos días más tarde.