Nicaragua.- El escritor Sergio Ramírez explica la realidad del mundo con sus fábulas reunidas en 'El reino animal'

Actualizado 05/06/2006 16:14:00 CET

Ramírez declaró que el día en que Latinoamérica tenga "normalidad democrática", los escritores "nos quedaremos sin trabajo"

MADRID, 5 Jun. (EUROPA PRESS) -

El escritor y vicepresidente de Nicaragua durante 1985, Sergio Ramírez (Masatepe, Nicaragua 1942), publica su libro de relatos 'El reino animal' con los animales como protagonistas e interlocutores entre la naturaleza y la realidad del hombre ante ella. Los relatos constituyen un acercamiento al género de la fábula a través de la cual, Ramírez pretende situarnos ante el mundo "tal como es". Un mundo literario muy personal que el escritor describió, en una entrevista a Europa Press, como un "punto de ruptura" ante la realidad, una realidad latinoamericana que resulta una "fuente interminable" de temas e historias.

'El reino animal' pretende reencontrar la "rota y perdida" armonía del ser humano con la naturaleza, los relatos no están enfocados de una "manera contemplativa" sino que su propósito es "intervenir".

Para lograr este efecto el autor utiliza como personajes unos animales que piensan, sienten y tienen conciencia de su propia finitud llegando a describir con ellos algo más que máscaras humanas.

El escritor ha encontrado su fuente de inspiración en varias historias aparecidas en la prensa con animales como protagonistas.

Estos relatos han mantenido su línea original reforzados con grandes dosis de imaginación y de metáforas que los acercan al género humano y pretenden "provocar a la realidad".

Los animales comparten protagonismo con varios niños desamparados que han recibido en la calle apodos de animales. Ramírez hace con ello un homenaje a esta realidad latinoamericana. De este modo, sitúa "dos espejos" uno frente al otro y conduce al lector al doble mundo, el de los animales y el de los niños, uniendo de esta forma el "drama y el humor". Los protagonistas son cerdos vengativos, elefantes electrocutados como criminales, carpas que hablan antes de ser descabezadas para transmitir mensajes divinos, etc, historias que a pesar de ser dramáticas dan espacio al humor y la ironía.

REALIDAD Y LITERATURA

Sergio Ramírez participó desde sus años de estudiante en la lucha contra la dictadura de la familia Somoza y en 1975 entró a formar parte del movimiento sandinista contra el régimen. Al término de la revolución fue miembro activo del nuevo gobierno llegando a ocupar el cargo de vicepresidente durante 1985. Finalmente su pasión literaria se impuso a su lucha en el plano público, según explicó Ramírez, antes quería "transformar la realidad" a través de la vida pública activa, ahora "sólo" con la literatura.

Un proceso que podría ser inverso al de las últimas generaciones de escritores latinoamericanos quienes, según el autor, comienzan retrasando su dedicación al "enorme escenario" de la realidad y al final, terminan "entregándose a ella". Y es que el escenario de Latinoamérica "lleno de contradicciones" descrito por Ramírez es para él una "noria" que siempre está "dando vueltas" y generando "personajes". Unos personajes que el antiguo político, sólo quiere observar desde el punto de vista "literario" y como una fuente "interminable" de temas. La posibilidad de una "normalidad democrática e institucional" en Latinoamérica provocaría, según el autor, una "desocupación" en los escritores de esos países que tendrían que adaptarse a un tipo de literatura "radicalmente diferente".

Esa realidad generadora de temas literarios estará también representada en la novela que está escribiendo actualmente. Se trata de un relato de género negro situado en la Nicaragua contemporánea.

En él la corrupción política y social se hacen cada vez más fuerte ante los ojos de un policía que trata de investigar las conexiones criminales. Sergio Ramírez cuenta con una extensa labor literaria con diversos premios entre los que destacan: 'Castigo divino' (Premio Internacional Dashiel Hamett de Novela, 1990), 'Un baile de máscaras' (Premio Laure Bataillon a la mejor novela aparecida en Francia en 1998) y 'Margarita está linda la mar', (I Premio Alfaguara de Novela 1998).