¿Por qué el número 18 está vetado para la Mara Salvatrucha?

Mara Salvatrucha
JOSE CABEZAS
     
Actualizado 24/05/2017 20:09:42 CET

   SAN SALVADOR, 24 May. (Notimérica) -

   Son varias las reglas que siguen los integrantes de la banda salvadoreña Mara Salvatrucha (MS-13), considerada como la más peligrosa de Iberoamérica, pero la más explícita es que el número 18 invita al asesinato.

   La principal banda enemiga de la MS-13 es la pandilla 'Barrio 18'. De este modo para un integrante de MS-13 cualquier persona que intente acercarse a su territorio con el número 18 en la ropa o tatuado en la piel es identificado como un enemigo que puede terminar siendo asesinado.

Barrio 18

   Evitar nombrar el 18 o vestirlo en la ropa fue el primer consejo que recibió Juan Martínez d'Aubuisson, quién estuvo infiltrado en la MS-13 durante un año y publicó un libro, "Un año con la Mara Salvatrucha 13. Ver, oír y callar", en el que relata su experiencia.

libro

   Según Martínez d'Aubuisson "la clave del conflicto es el antagonismo entre ambas bandas, no la violencia. Son como dos boxeadores que suben al ring. No hay diferencias profundas entre ellos, pero pueden hacerse mucho daño".

   MS-13 y Barrio 18 nacieron en la segunda mitad del siglo XX en EE.UU. Inmigrantes iberoaméricanos, que huyeron de la guerra de El Salvador, formaron en los Ángeles ambas bandas pero cuando se inició una política de deportaciónes en EE.UU miles de salvadoreños regresaron implantando las dos pandillas en Honduras.

banda LA

   En El Salvador se ha instalado una estructura social divida en bandas que se disputan entre ellas el control del territorio para la venta de drogas, entre otras actividades ilícitas, a base de violencia, amenazas y asesinatos.

   "El 90 por ciento de los salvadoreños vive en un barrio controlado por una de las pandillas y todos los habitantes del país caen de alguna manera dentro del rango de poder de una de estas", asegura Martínez d'Aubuisson al periódico 'BBC'.

barrio

   2016 cerró con un total de 5.278 homicidios en El Salvador, una media de 14,4 diarios, muchos de ellos realizados por las pandillas.

asesinatos