Publicado 25/10/2020 13:09CET

El Papa defiende que la moral y la religión no pueden reducirse a una "obediencia ansiosa y forzada"

   ROMA, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

   El Papa ha defendido que la vida moral y religiosa no puede reducirse a una "obediencia ansiosa y forzada" sino que su principio debe ser el "amor", del mismo modo que ha denunciado las actitudes de falta de escucha ante el dolor ajeno mientras que sí se encuentra tiempo para criticar.

   "No tenemos tiempo para confrontar a los afligidos pero sí para criticar", ha denunciado el pontífice durante el ángelus de este domingo. Asomado a la ventana de su estudio privado, en el Palacio Apostólico, el Papa ha defendido que la "verificación" del amor a Dios es "el amor al prójimo".

   Así, ha manifestado: "Mientras haya un hermano al que cerremos el corazón, estamos lejos de ser discípulos de Jesús como nos pide". Para el Papa los mandamientos sirven para realizar y expresar ese "doble amor indivisible". "El amor por Dios se expresa sobre todo en la oración, en particular en la adoración. Y el amor por el prójimo, que se llama también caridad fraterna, está hecho de cercanía, de escucha, de compartir, de cuidado del otro", ha manifestado.

   De este modo, ha señalado que una de las principales novedades de la enseñanza de Jesús es que "hace entender que no es verdadero amor de Dios el que no se expresa en el amor al prójimo".

   Finalmente, el Papa ha expresado su "preocupación por las noticias que llegan de Nigeria" donde los enfrentamientos entre las autoridades policiales y los manifestantes se han recrudecido en los últimos días. De este modo ha instado a que se "evite siempre toda forma de violencia" y que se busque siempre "la justicia social".