Publicado 23/04/2020 10:57:05 +02:00CET

El Papa denuncia la "pandemia social" de las familias necesitadas a las que sólo ayudan los usureros

   ROMA, 23 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El Papa ha puesto otra vez el acento en la crisis económica que tras la emergencia sanitaria se cebará con los más débiles al denunciar una pandemia que no es la del coronavirus sino la "social" que viven muchas familias necesitadas a las que sólo ayudan los usureros.

   "En muchas partes se siente uno de los efectos de esta pandemia: muchas familias necesitadas, hambrientas y lamentablemente el grupo de usureros que les está ayudando", ha lamentado el Papa.

   El pontífice ha añadido a este respecto: "Esta es otra pandemia. La pandemia social: familias de personas que tienen un trabajo diario o, por desgracia, un trabajo no declarado que no pueden trabajar y no tienen comida... con hijos. Y luego los usureros se llevan lo poco que tienen".

   Francisco ha hecho estas reflexiones durante la misa que ha celebrado como cada mañana en la capilla de su residencia en el Vaticano.

   De este modo ha pedido oraciones "por estas familias" y "por los muchos hijos de estas familias" así como por su dignidad. El Pontífice también ha rezado para la conversión de quienes les prestan dinero a condiciones insostenibles: "recemos también por los usureros: que el Señor toque sus corazones y los convierta".

   En su homilía, el Papa también ha comentado el pasaje de los Hechos de los Apóstoles (Hechos 5, 27-33) en el que Pedro, ante los reproches y amenazas del sumo sacerdote que quiere prohibirle enseñar al pueblo, responde que es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres y anuncia abiertamente ante todos, la resurrección de Jesús, el Salvador, que los jefes religiosos querían dar muerte.

   El Papa ha destacado "la valentía de Pedro" que era débil, llegando a negar al Señor proviene de la "oración de Jesús por él". Así, ha señalado que del mismo modo que Jesús reza por Pedro también reza por la humanidad "ante el Padre mostrando sus heridas, el precio de nuestra salvación". De esta manera ha resuelto que "Jesús es el intercesor" y ha instado a "tener más fe en la oración de Jesús" que en las propias.