Publicado 05/11/2019 13:48CET

Papa Francisco.- El Papa advierte del "pecado" de cerrar el corazón a los demás

El Papa advierte del "pecado" de cerrar el corazón a los demás
El Papa advierte del "pecado" de cerrar el corazón a los demás - Massimigliano Migliorato

ROMA, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Papa ha advertido del "pecado" de cerrar el corazón a los demás y ha invitado a los fieles a acudir al encuentro con el Señor y acoger la "gratuidad" con la que invita a la fiesta universal.

"Delante de aquella gratuidad, de aquella universalidad de la fiesta, respondieron con una actitud que cierra el corazón: 'Yo no voy. Prefiero estar solo, con la gente que me gusta a mí. Me cierro'. Eso es un pecado", ha alertado el Papa Francisco en la homilía de la Misa de Santa Marta.

Así, ha asegurado que ese es el pecado del pueblo de Israel. "El pecado de todos nosotros. El cerrarse. 'No, para mí es más importante esto que eso. No, lo mío'. Siempre lo mío", ha asegurado.

Francisco ha comentado la lectura del Evangelio de San Lucas en la que se narra la historia de un hombre que organiza una gran fiesta a la que los invitados rechazan acudir con diferentes excusas. Ante la negativa de sus invitados, el hombre decide entonces invitar a los pobres y a los lisiados de los caminos y sentarlos a su casa a cenar, ofreciéndoles a ellos la fiesta que tenía reservada para sus amigos.

El Papa ha explicado que el rechazo a acudir a la fiesta es también "un rechazo al Señor". "Es decirle: 'No me molestes con tu fiesta. Supone cerrarse a aquello que el Señor nos ofrece: la alegría del encuentro con Él", ha dicho.

Así ha comentado cómo el cristiano tiene que enfrentar en el camino de la vida mucha veces esta elección. "O la gratuidad del Señor, o el acudir a encontrar al Señor, encontrarme con el Señor, o cerrarme en mis cosas, en mis intereses", ha declarado.

Y en este sentido ha señalado que por ese motivo, "el Señor, hablando de una de las formas de cerrarse, decía que es muy difícil que un rico entre en el reino de los cielos".

Sin embargo, ha aclarado que hay "muchos ricos buenos, santos, que no están atados a las riquezas" si bien "la mayoría se ata a las riquezas, se cierra".

El Papa ha concluido la homilía invitando a pensar en esa parábola y preguntarse: "¿Cómo va nuestra vida? ¿Qué es lo que prefiero? ¿Aceptar la invitación del Señor o cerrarme en mis cosas, en mis pequeñeces?".