Publicado 21/01/2021 14:10CET

Papa Francisco.- El Papa declara las "virtudes heroicas" del fundador de la Sociedad de San Vicente de Paul en España

ROMA, 21 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Papa ha declarado las "virtudes heroicas" del fundador de la Sociedad de San Vicente de Paul en España, Santiago Masarnau Fernández, lo que le otorga el título de venerable.

Según ha informado la oficina de prensa del Vaticano, el Papa ha tomado esta decisión tras reunirse con el Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, el cardenal Marcelo Semeraro.

El reconocimiento de las virtudes heroicas de una persona otorga el título de venerable. Esta condición ratifica que un fallecido vivió las virtudes teologales (fe, esperanza y caridad), las cardinales (fortaleza, prudencia, templanza y justicia) y todas las demás virtudes de manera heroica, es decir, extraordinaria.

Santiago de Masarnau nació en Madrid el 10 de diciembre de 1805. Fue un reconocido pianista, compositor, perfil artístico que conjugó con el de religioso católico. Su aportación al desarrollo del piano romántico es básica para comprender la evolución del instrumento en España. Sus repetidas estancias en París y Londres le dieron la oportunidad de conocer el repertorio de las principales escuelas europeas y después introducir en España la línea más intimista del piano romántico.

Habiendo regresado a París desde Londres, Masarnau tuvo en 1838 una profunda experiencia religiosa, a consecuencia de la cual decidió dedicar su vida a los pobres. En 1839 entró en contacto con la Sociedad de San Vicente de Paúl, fundada por Frédéric Ozanam en 1833 como reacción frente al sansimonismo en forma de organización de laicos católicos dedicada a mejorar la suerte de los pobres.

Masarnau se estableció definitivamente en España en 1843, reinando ya Isabel II, la hija de Fernando VII. Aunque siguió trabajando como músico, enseñando en la escuela regentada por su hermano Vicente y publicando en revistas de crítica musical y artística, la actividad principal de Masarnau se centró en implantar la Sociedad de San Vicente de Paúl en España. Los inicios de esa obra en España fueron dificultosos por la desconfianza ante una organización extranjera y su carácter aparentemente secular.

Superadas las prevenciones iniciales, la Sociedad de San Vicente de Paúl quedó oficialmente constituida en 1850 en Madrid, desde donde se extendió rápidamente por otras ciudades, cuyas secciones tomaron el nombre de conferencias (y de ahí el nombre de "Conferencias de San Vicente de Paúl" con el que habitualmente se conoce a la Sociedad en España)