Publicado 30/05/2021 14:02CET

Papa Francisco.- El Papa reivindica a las tres enfermeras españolas beatificadas este sábado como "mujeres valientes"

09 May 2021, Vatican, Vatican City: Pope Francis delivers Regina Caeli prayer form the window overlock St. Peter's Square at the Vatican . Photo: Evandro Inetti/ZUMA Wire/dpa
09 May 2021, Vatican, Vatican City: Pope Francis delivers Regina Caeli prayer form the window overlock St. Peter's Square at the Vatican . Photo: Evandro Inetti/ZUMA Wire/dpa - Evandro Inetti/ZUMA Wire/dpa

ROMA, 30 May. (EUROPA PRESS) -

El Papa ha reivindicado el ejemplo de las tres enfermeras beatificadas en Astorga (León) como "mujeres valientes" que curaron a los heridos de guerra "sin abandonarlos" a pesar de los peligros.

"Ayer en España fueron beatificados Octavia, María Pilar y Olga. Estas tres mujeres laicas, valientes, a imitación del Buen Samaritano se dedicaron a curar las heridas de guerra sin abandonarlas en los momentos de peligros, se han arriesgado y fueron asesinadas por odio a la fe", ha señalado el Papa tras el rezo del ángelus de este domingo.

Francisco ha elogiado su "testimonio evangélico" al tiempo que ha pedido un "aplauso a las nuevas beatas".

El Papa ha señalado, además, que la iglesia evangeliza más con "la fuerza del amor" que con las palabras, en una catequesis dedicada a la Santísima Trinidad, el misterio del único Dios en tres Personas: Padre e Hijo y Espíritu Santo. El obispo de Roma ha dejado claro así que las "comunidades eclesiales evangelizan no tanto con las palabras, sino con "la fuerza del amor de Dios que habita en nosotros por el don del Espíritu Santo".

Para el Papa, el signo vivo del Dios Trinidad es el "amor recíproco y hacia todos; compartir las alegrías y las penas; no imponerse a los demás, sino cooperar los unos con los otros; la valentía y la humildad para pedir perdón y para darlo; valorar los diferentes carismas que el Espíritu distribuye para la edificación común".

En esta perspectiva, ha destacado que la misión de la Iglesia es "hacer que cada hombre y cada mujer puedan 'sumergirse' en el amor de Dios y recibir así la salvación, la vida eterna".

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