Publicado 31/05/2019 13:18CET

Papa Francisco.- El Papa en Rumanía: "La Iglesia Católica no es extranjera, participa plenamente en el espíritu nacional rumano"

El Papa en Rumanía: "La Iglesia Católica no es extranjera, participa plenamente
Evandro Inetti/ZUMA Wire/dpa

ROMA, 31 May. (EUROPA PRESS) -

El Papa ha reclamado ante las autoridades de Rumanía, hasta donde ha llegado este viernes 31 de marzo para reforzar el diálogo con los ortodoxos, una "sociedad inclusiva" donde la Iglesia católica sea también "cauce" para lograrlo.

"La Iglesia Católica no es extranjera, sino que participa plenamente en el espíritu nacional rumano, como lo demuestra la participación de sus fieles en la formación del destino de la nación, en la creación y el desarrollo de estructuras de educación integral y formas de asistencia típicas de un Estado moderno", ha señalado.

El Pontífice ha hecho estas reflexiones en Bucarest, primera etapa de su viaje de tres días por el país periférico de Europa, una ciudad multiétnica y multirreligiosa, con un 84,3% de ortodoxos, un 1,2% católicos (latinos y bizantinos) y un 13% de otras religiones.

El viaje tiene un marcado por un carácter ecuménico donde el diálogo con los ortodoxos será clave. Por eso, el Papa se reunirá esta tarde con el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rumana, Daniel III, una de las más alejadas de la Iglesia Católica. Ante esa cita, el Pontífice ha reclamado que "las Iglesias cristianas puedan ayudar a redescubrir y alimentar ese corazón palpitante del que brote una acción política y social que partiendo de la dignidad de la persona lleve a comprometerse con lealtad y generosidad por el bien común de la comunidad".

Al mismo tiempo, ha invitado a católicos y ortodoxos a convertirse en un "reflejo creíble" y en un "testimonio atractivo de la acción de Dios" que promueva entre ellas "una verdadera amistad y colaboración". "La Iglesia Católica quiere situarse en este cauce, quiere contribuir a la construcción de la sociedad, quiere ser un signo de armonía, esperanza de unidad y ponerse al servicio de la dignidad humana y el bien común. Desea colaborar con las Autoridades, con las demás Iglesias y con todos los hombres y mujeres de buena voluntad para caminar juntos y poner sus talentos al servicio de toda la comunidad", ha añadido.

El obispo de Roma, que ha emprendido su 30 viaje internacional, tras los pasos de San Juan Pablo II que en 1999 visitó Rumanía, invocando el don de la unidad de los cristianos, ha instado a construir una sociedad en la que "los últimos no sean vistos como indeseados, como obstáculos que impiden que la "máquina" camine".

"Cuanto una sociedad más se responsabiliza del destino de los más desfavorecidos, tanto más puede llamarse verdaderamente civil --ha concretado--. Todo esto debe tener un alma y un corazón y una clara dirección de marcha, que no esté impuesta por consideraciones extrínsecas o por el poder desenfrenado de los más importantes centros financieros, sino por la conciencia de la centralidad de la persona humana y sus derechos inalienables".

EMIGRACIÓN DE LA SOCIEDAD RUMANA

El Papa también ha aprovechado su primer discurso en Rumanía para hablar de uno de los problemas más graves del país: la despoblación. En los 30 años que han transcurrido desde el fin de la dictadura comunista, el país ha pasado de tener 26 millones de habitantes a sólo 19,7, según los datos del 2017. La población está decreciendo a un ritmo del 0,12 % anual.

Francisco ha llamado al Gobierno de Rumanía a superar esta tendencia "para la estabilidad social y para la misma administración del territorio". "Pienso en la despoblación de tantas aldeas, que en pocos años han visto marcharse a un número considerable de sus habitantes; pienso en las consecuencias que todo esto puede tener sobre la calidad de vida en esos territorios y el debilitamiento de sus más ricas raíces culturales y espirituales que los sostuvieron en la adversidad", ha concluido.