Publicado 25/03/2020 11:33:37 +01:00CET

El Papa llama a difundir la cultura de la solidaridad ante la pandemia de coronavirus

   ROMA, 25 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El Papa ha llamado a los católicos a promover una cultura de la solidaridad ante la situación de pandemia de coronavirus que evidencia además del peligro de contagio "nuevas amenazas" en un momento en que no "siempre existe una legislación que proteja la vida humana más débil y vulnerable".

   "Ante la pandemia que vivimos y que amenaza a la vida humana recordamos a tantas personas que se prodigan en el servicio a enfermos y ancianos. La sociedad necesitan que al margen de la emergencia difundamos la cultura de la solidaridad, del cuidado y la acogida", ha señalado el pontífice.

   El Papa ha hecho estas declaraciones en la audiencia general de este miércoles que coincide con el 25 aniversario de la promulgación por parte de san Juan Pablo de su Encíclica Evangelium Vitae a la que ha hecho mención en su catequesis.

   El Papa ha dicho que la situación actual de pandemia hace que las palabras con las que comienza la Encíclica sean fundamentales. "El Evangelio de la vida está en el corazón del mensaje de Jesús. Acogido por la Iglesia cada día con amor, debe ser proclamado con valiente fidelidad como la buena nueva a los hombres de todas las épocas y culturas", ha señalado el pontífice.

   Asimismo, ha agradecido el "testimonio silencioso" de tantas personas que, de diferentes maneras, "hacen lo mejor para servir a los enfermos, los ancianos, los que viven solos y los indigentes". "Ponen en práctica el Evangelio de la vida, como María que, habiendo aceptado el anuncio del ángel, fue a ayudar a su prima Isabel que lo necesitaba", ha dicho.

   Así ha recordado que los cristianos están llamados a promover y defender la vida, una misión que no es algo "abstracto", sino que se manifiesta siempre en una persona: un niño recién concebido, un pobre marginado, un enfermo solo y desanimado o en estado terminal, uno que ha perdido su trabajo o no puede encontrarlo, un emigrante rechazado o en un gueto.

   "Todo ser humano está llamado por Dios a disfrutar de la plenitud de la vida; y al estar confiado a la preocupación maternal de la Iglesia, toda amenaza a la dignidad y la vida humana no puede dejar de sentirse en su corazón, en sus 'entrañas' maternales", ha enfatizado finalmente.

   El pontífice también ha recordado la convocatoria para rezar el Padre Nuestro de este mediodía.

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