Publicado 13/04/2020 13:02CET

El Papa reza por las mujeres maltratadas a las que el confinamiento por la pandemia pone "en riesgo"

   ROMA, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El Papa ha rezado por las mujeres que son víctimas de la violencia y que estos días están encerradas con sus maltratadores por las disposiciones de confinamiento que ha provocado el avance del Covid -19 al lamentar que en estas circunstancias "están en riesgo de sometidas a violencia".

   "A veces están en riesgo de ser sometidas a violencia por una cohabitación de la que llevan demasiado tiempo soportando el peso. Oremos por ellos, para que el Señor les dé fuerza y que nuestras comunidades puedan apoyarlos junto con sus familias", ha manifestado el Santo Padre.

   Francisco ha hecho estas consideraciones durante el rezo del Regina Coeli, la oración que sustituye al Ángelus en tiempo pascual y que la tradición la atribuye a san Gregorio Magno.

   El Papa, que ha dirigido la oración mariana desde la Biblioteca del Palacio Apostólico del Vaticano y no asomado a la ventana de su estudio privado en el Palacio Apostólico debido a la emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus, ha reivindicado el papel de las mujeres que, como ha indicado, "dieron un admirable ejemplo de lealtad, dedicación y amor por Cristo en el tiempo de su vida pública, así como durante su pasión" al permanecer a los pies del sepulcro; "ahora son recompensados por él con este gesto de atención y predilección".

   Así, ha comparado a "las mujeres dieron a los discípulos el anuncio de la Resurrección de Jesús" con las que ejercen asistencia o cuidan de los demás. "Hoy quisiera recordarles lo que hacen muchas mujeres, incluso en este momento de emergencia sanitaria, para cuidar a otros: doctoras, enfermeras, agentes de las fuerzas del orden y prisiones, empleadas de tiendas de artículos básicos y muchas madres y hermanas que se encuentran encerradas en casa con toda la familia, con niños, ancianos y discapacitados", ha destacado.

   "Primero las mujeres, luego los discípulos y, en particular, Pedro notan la realidad de la resurrección. Jesús les había anunciado repetidamente que, después de la pasión y la cruz, resucitaría, pero los discípulos no lo entendieron, porque aún no estaban listos", ha explicado el Papa durante su alocución, en la que ha enfatizado que su "fe era dar un salto cualitativo, que solo el Espíritu Santo, el don del Resucitado, podía provocar".