Paralizada la Ley que iba a proteger a las personas transgénero en Uruguay

Marcha por la diversidad sexual el 30 de septiembre en Montevideo
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Actualizado 04/10/2018 16:50:09 CET

   MONTEVIDEO, 4 Oct. (Notimérica) -

   La Ley que iba a proteger a las personas transgénero en Uruguay ha quedado paralizada después de que sectores cercanos a la iglesia evangélica Misión Vida pidiesen en el Parlamento que 40.000 firmas fuesen suficientes para que la Ley no siguiese adelante, según el diario español 'El País'.

   Las principales sociedades médicas lo apoyan y desde la política o las organizaciones sociales nunca hubo oposición. Por ello, la llegada de una petición para recolectar 40.000 firmas --teniendo en cuenta que Uruguay tiene 3,4 millones de habitantes-- ha causado sorpresa y revuelo político. Especialmente cuando se supo que esas personas eran cercanas a la iglesia evangélica en el país más laico y con menos creyentes de América Latina.

   La Ley, además de provocar esa petición, ya había generado manifestaciones y mensajes en contra a través de las redes sociales cuando fue planteada.

   La norma proponía medidas basadas en la discriminación positiva para las personas transgénero como el acceso a becas y puestos de trabajo estatales, el cambio de sexo mediante la sanidad pública de forma gratuita o facilitar el cambio de identidad. También otorgaba una indemnización de 350 dólares mensuales a las víctimas de la represión durante la dictadura (1973-1985) de la que se podrían haber beneficiado 60 personas.

   MENORES DE EDAD

   Sin embargo, lo que ha generado más debate ha sido la autorización del cambio de sexo para los menores de edad sin el consentimiento de los padres, tanto el cambio hormonal como el quirúrgico. Una cuestión en la que el partido de la oposición, Partido Nacional, no estaba de acuerdo.

   La coalición de izquierdas Frente Amplio que permanece en el poder, decidió suprimir la autorización de las operaciones quirúrgicas para los menores de edad que no tuviesen el apoyo de sus padres, ante las presiones y protestas. El principal argumento fue que en el país, solo el 1% de la población transgénero se somete a este tipo de intervención.

   El cambio de sexo hormonal en menores sin autorización de la familia se practica en Uruguay desde hace unos diez años pero es necesaria una autorización judicial previa y se hace en el marco de un proceso médico controlado.

   MARGINADOS

   Las organizaciones que apoyan la ley, la respaldan aportando datos que muestran que de todos los marginados sociales, las personas transgénero son las más vulnerables en Uruguay. Algunas de las cifras que presenta la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República son que el colectivo tiene una esperanza de vida de 35 años --la media nacional es de 77--, que el 25% abandonó su domicilio antes de cumplir los 18 años al haber sido rechazado por su familia, que el 87% sufrió discriminación en el ámbito educativo por lo que acabó abandonando los estudios y que el 67% tuvo que prostituirse para generar un ingreso.

   No obstante, el Frente Amplio dispone de una mayoría suficiente para conseguir su aprobación aunque actualmente está intentando hacer cambios para obtener el mayor apoyo posible en el parlamento para que la votación tenga lugar a finales de este mes, ya que la Ley, ahora paralizada, no ha sido retirada.