El 'pequeño Chernóbil' de Iberoamérica, la catástrofe radioactiva de Goiania (Brasil) que aún sigue viva

Fukushima tras el desastre
DMAX - Archivo
Publicado 14/09/2018 19:12:14CET

   BRASILIA, 14 Sep. (Notimérica) -

   El accidente nuclear de Chernóbil fue una de las tragedias más grandes del siglo XX. El 26 de abril de 1986 explotó el reactor número 4 de la central nuclear de Chernóbil, en la ciudad de Prípiat, exUnión Soviética, actual Ucrania.

   Un año más tarde, la región iberoamericana sufrió un accidente nuclear de los que muchos no son conscientes y expertos han calificado de "fantasma": la catástrofe nuclear de Goiânia, Brasil.

   El accidente no sucedió en una central nuclear como Chernóbyl, sino a causa de un material médico de un hospital abandonado en el estado de Goiânia.

   El Instituto Goiano de Radioterapia fue abandonado en 1985 y el 13 de septiembre de 1987 dos hombres ingresaron a sus instalaciones y encontraron una unidad de teleterapia con "Cesio 137" en su interior, un material altamente radiactivo.

   Sin conocer concretamente el material que estaban transportando, Roberto dos Santos Alves y Wagner Mota Pereira se llevaron el aparato hasta la casa de uno de ellos. Allí lo desmantelaron y extrayeron la cápsula de protección del "Cesio 137".

   En el intento de abrir la cápsula esta emitó una profunda luz azul. Dspués de unos días estos vendieron el material a una chaterrería propiedad de Devair Alves Ferreira, quien finalmente pudo extraer el metal.

   Alves Ferreria abrió el material en presencia de familiares y amigos, días después todos ellos resultaron contaminados. La esposa de Ferreira trasladó a un hospital la fuente radioactiva para que estudiaran este material. Pocos días después un contador de centelleos confirmó la actividad radiactiva. Ese mismo día se emitió la alerta y comenzó el trabajo de descontaminación del lugar.

   Como consecuencia de la extracción de este material, resultaron muertas cuatro personas por el contacto directo con el "Cesio 137", y se estima que al menos unas 250 resultaron heridas. Dada la intensidad de la radiación, también debieron ser examinadas unas 112.000 personas, de las cuales 244 tenían material radiactivo en su interior, según informó la web 'Vix'.