Actualizado 17/12/2013 21:37 CET

Condenados tres policías peruanos por torturar hasta la muerte a un ciudadano

Policías peruanos condenados por asesinato
ANDINA

LIMA, 12 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Sala Penal Nacional ha condenado a tres policías peruanos a penas de entre ocho y doce años de prisión, por torturar hasta la muerte al ciudadano Wilhem Calero, hecho ocurrido en julio del año 2010.

En concreto, el tribunal ha impuesto la pena de 12 años de prisión al agente Marcial Francisco Soria, como responsable directo del estrangulamiento que acabó con la vida de la víctima.

Los otros dos procesados: Danilo Fuertes Benítez y Carlos Candía Cartolini, pertenecientes al escuadrón de las Águilas Negras, han sido condenados a 8 años de cárcel por su implicación en el caso, según informa la agencia Andina.

Asimismo, Ericka Sandoval, viuda de Wilhem Calero, recibirá la cantidad de 100.000 nuevos soles en concepto de reparación civil.

El tribunal ha absuelto a los otros cuatro integrantes de las Águilas Negras acusados en el caso. Se trata de Nelson Becerra Vásquez, César Fernando Verástegui Malpica, Daniel Loayza Carbajal y Pedro Antonio Aguilar Pérez.

Los hechos que han dado lugar a la condena de los tres policías se produjeron el 14 de julio de 2010, cuando Wilhem Calero Coronel fue intervenido por los efectivos en una agencia del Banco Continental ubicada en la cuadra dos de la avenida Elmer Faucett, en San Miguel.

Reducido físicamente, Calero llegó muerto al hospital Mongrut. Según el parte médico emitido entonces, "el occiso ingresó al Hospital el día 14 de julio de 2010 a las 14,35 en el vehículo policial de las Águilas Negras de placa PL-6985. En el vehículo se encontraban los efectivos policiales SOT1 PNP Carlos Candia, SOT1 PNP Marcial Soria y el SOT1 PNP Danilo Fuertes B.".

Estos tres policías abandonaron en una camilla a Wilhem Calero y huyeron del lugar sin rendir declaraciones al personal médico acerca de lo sucedido.

Además de no explicar las causas de la muerte de Calero, tampoco dijeron por qué demoraron 20 minutos en el trayecto del banco al hospital, un recorrido que habitualmente se hace en unos tres minutos.

Un informe de biología forense consignó que no se encontraron rastros de sangre en los exteriores de la sucursal del Banco, un hecho que confirmaría que Calero fue asesinado en la patrulla policial que lo transportaba. Rastros de sangre de la víctima fueron hallados en la maletera del vehículo en cuestión, en tres rincones distintos.