Publicado 05/09/2015 15:14:51 +02:00CET

¿Quién fue Gaspar García Laviana? De misionero español a combatiente sandinista

   TOLA (NICARAGUA)/BARCELONA, 5 (EUROPA PRESS)

   El padre Gaspar García Laviana llegó a Nicaragua como misionero en 1969 y, tras presenciar la desnutrición infantil, la falta de medicinas y el secuestro y posterior violación de mujeres, optó por tomar las armas al considerar que no se daban las condiciones para llevar a cabo un cambio político pacífico.

   Gaspar García Laviana nació en 1941 en Les Roces (Asturias) y fue el mayor de tres hermanos. Estudió bachillerato en Valladolid, y Filosofía y Teología en Logroño, donde se ordenó sacerdote de la Orden del Sagrado Corazón, y en 1966 celebró su primera misa en su pueblo natal. Se trasladó a Madrid, donde compatibilizó su tarea eclesiástica con el trabajo de obrero en una carpintería, y tres años después llegó a Tola (sur de Nicaragua), destino al que se presentó como voluntario ante la falta de párrocos en la zona.

   Allí trabajó con los campesinos y, con frecuencia, le llamaban para visitar a enfermos, dada la falta de recursos médicos. Conoció la hambruna, las torturas, las desapariciones, los secuestros y la obligación de las jóvenes a prostituirse, bajo el amparo del ejército de la dictadura somocista. Solicitó escuelas, dispensarios médicos y estuvo al lado, según sus propias palabras, "de los más pobres de los pobres, los campesinos".

   EL CURA OBRERO

   El "cura obrero", como le llamaban, se ganó la enemistad de caciques y terratenientes por sus críticas y denuncias constantes, por lo que le acusaron de comunista y recibió amenazas de muerte. "Sé que de esta decisión no saldré con vida. Bien, es un riesgo ineludible que tengo que correr", escribiría a un sacerdote amigo.

   Inició sus primeros contactos con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) como correo, transportando gente y educando a campesinos, y pasó a la clandestinidad por espacio de tres años. A finales de 1977 escapó de la Guardia Nacional nicaragüense, llegó a Guatemala y, desde allí, viajó a España para exponer a sus superiores de la Orden del Sagrado Corazón su decisión de ingresar como soldado en el Frente Sandinista.

   García Laviana estaba influenciado por la Teología de la Liberación, que ponía a los pobres en el primer lugar, y su participación en la revolución nicaragüense animó a otros católicos a apoyar al FSLN, teniendo como eje la oposición a la injusticia social, incluyendo a la jerarquía eclesiástica que no priorizaba a los feligreses más pobres.

   EL COMANDANTE MARTÍN

   A partir de 1978, entró a formar parte activa del FSLN, poniéndose siempre en primera fila. Del comandante Martín, como se le conocía entre la guerrilla, decían que era "el primero en entrar en combate y el último en retirarse". La madrugada del 11 de diciembre de ese año resultó herido de muerte en un lugar llamado El Infierno. Le dispararon en la pierna y en el corazón. Tenía 37 años.

   Radio Sandino hizo pública su muerte esa misma tarde, a través del comandante Marvin: "Hermanos, les quiero comunicar una noticia dolorosa. El comandante Martín, Gaspar Garcia Laviana, el cura sandinista, cayó en combate hace unas pocas horas. Sin embargo, no es el momento de llorarlo. Hoy, más que nunca, tenemos que seguir el ejemplo heroico de nuestros mártires. ¡Adelante, compañeros!".

   El cuerpo del padre Gaspar o del comandante Martín se enterró en Tola y hoy en día son muchos los hospitales, escuelas y bibliotecas de Nicaragua que se llaman Gaspar García Laviana, además de calles en las ciudades asturianas de Gijón y Oviedo.

   Muchos de los objetivos del sacerdote sandinista fueron los mismos que llevó a cabo el FSLN cuando llegó al poder en 1979, seis meses después de su muerte, entre los que destacan la asistencia médica, la reforma agraria para redistribuir la tierra y la denuncia de la prostitución.

   POETA

   García Laviana fue conocido también por su faceta poética y, tras el triunfo de la Revolución nicaragüense, sus poemas fueron recogidos en la colección 'Cantos de Amor y Guerra', que fue el primer libro publicado por el Ministerio de Cultura del Gobierno sandinista.

   "Mis Angustias de mi alma, no las calma el rosario, ni la misa, ni el brevario. Mis Angustias las mitigan las escuelas en los valles, el bienestar campesino, la libertad en las calles y la paz en los caminos", fueron algunos de sus versos más conocidos.