Publicado 01/04/2015 16:10CET

Río de Janeiro es la tercera ciudad con el peor tráfico del mundo

Atasco en río de janeiro
RICARDO MORAES / REUTERS

RÍO DE JANEIRO, 1 Abr. (Notimérica) -

Río de Janeiro tiene el dudoso honor de ser la tercera ciudad con el pero tráfico del mundo, tan sólo superada por Estambul y México DF, según un estudio de la compañía holandesa TomTom, que ha evaluado 218 ciudades de 26 países.

Río de Janeiro no es la única ciudad brasileña entre las más congestionadas del mundo, ya que después del cuarto lugar que ocupa Moscú enseguida aparecen Salvador de Bahía y Recife.

São Paulo, que normalmente bate récords de atascos, ni siquiera está entre las 20 primeras.

El director de Contenido de América Latina para TomTom Traffic, Marcelo Fernandes, atribuye el mal resultado de Río de Janeiro a las obras del centro -en parte relacionadas con los preparativos para los Juegos Olímpicos- y con la falta de estudios de impacto real.

"No tener una política de movilidad urbana definida y bien implementada ha influido mucho en la inmensa mayoría de las ciudades que aparecen en esta lista", ha explicado Fernandes, según recoge la prensa local.

Según diversos estudios, los cariocas pierden de media unas 100 horas al año dentro del coche parado en los embotellamientos, una situación que se agrava en el caso del transporte público, con autobuses saturados y sin aire acondicionado y con tarifas que aumentan cada año.

Y es que los trabajadores de Río de Janeiro dedican una media de 86 minutos al día e invierten entre el 17% y el 70% de sus ingresos a costear el desplazamiento entre los barrios populares de la periferia y los lugares del trabajo en el centro y la zona sur, según destacó recientemente un estudio del Instituto de Investigación de Economía Aplicada de Brasil (IPEA).

El estudio concluyó que un trabajador de la zona norte de Río que tenga que coger varios autobuses al día podría llegar a gastar 480 reales al mes en transporte, una cantidad desorbitada teniendo en cuenta que el salario mínimo en Brasil es de 678 reales.

Además, la tarifa aumentó este año un 13,3% y cada viaje en autobús ya cuesta 3,40 reales, una cantidad que muchos consideran excesiva teniendo en cuenta los deficientes servicios: a principios de año el Movimento Passe Livre organizó diversas manifestaciones en Río y en São Paulo contra la subida de los precios, aunque no tuvieron el mismo eco que las protestas de 2013.

Para hacer frente a las exigencias de los ciudadanos el Ayuntamiento de Río de Janeiro se ha comprometido a que en 2016 toda la flota de autobuses cuente con aire acondicionado.

El reto es considerable teniendo en cuenta que a día de hoy tan sólo el 28% de los 9.046 autobuses de la ciudad está equipado con climatización.

Para conseguir sus objetivos las autoridades ya han anunciado que dejarán de circular cientos de autobuses, aprovechando así para racionalizar las líneas, ya que muchas hacen recorridos prácticamente idénticos, con lo que se da la paradoja de que muchas veces una calle está atascada llena de autobuses semivacíos.