Publicado 09/08/2015 19:38CET

Rubén Espinosa denunció a las autoridades, pidió auxilio y no obtuvo respuesta

   MÉXICO DF, 9 Ago. (Notimérica) -

   Rubén Espinosa Becerril no ha sido el primer periodista mexicano exiliado del estado de Veracruz, 30 profesionales más habían liderado anteriormente sus pasos hacia el extranjero u otras regiones del país, y pasó 52 días en el Distrito Federal como profesional en activo antes de convertirse en el primer periodista en el exilio asesinado en la ciudad capitalina de México.

   El fotoperiodista de 31 años llegó a Ciudad de México el 9 de junio y, mientras durase su exilio, anunció a sus compañeros que viviría con amigos y conocidos a fin de proteger a su familia. A partir del 6 de junio, denunció públicamente desde el canal 'Internet Rompeviento', para el programa de la organización Periodistas a Pie, que ya no estaba solo... Alguien le estaba vigilando y seguía sus pasos.

   Con una cámara Nikon inmortalizó los agravios sociales de la administración del gobernador de Veracruz, Javier Duarte, los gestos más abruptos, rabiosos y toda represión acometida contra las organizaciones sociales y de periodistas.

   En su último día en Veracruz, decidió visitar la Plaza Lerdo de Tejada, frente al Palacio de Gobierno, junto a sus amigos de profesión para recolocar la placa que honra el fallecimiento de su compañera en la revista 'Proceso, Regina Martínez, asesinada tres años que el propio Espinosa Becerril.

   Según cuenta su medio de comunicación, la denuncia pública de la agresión contra él y su México fue el único mecanismo de su lucha. En 2013 relató con sus ojos el brusco desalojo de los profesores de la Coordinación Nacional de Trabajadores de la Educación que transcurría en la plaza principal de Xalapa, ciudad capitalina de Veracruz, cuando él mismo dio cuenta en su propia piel de la violencia policial.

   Congeló esta imagen con su trípode y también la acción del Cuerpo de Seguridad Pública Estatal al que denunció ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Cometidos Contra la Libertad de Expresión. Y desde noviembre de 2012 y hasta el 2015, dio el testimonió de las golpizas a jóvenes, universitarios, maestros, campesinos y cualquier grupo civil, tanto en un negativo y sobre papel, como en abierto en una conferencia y clase de fotografía.

   Ejerció de fotoreportero para la revista 'Proceso' y la agencia 'Cuartoscuro', que solo cubre movimientos sociales, y colaboró con la organización Artículo 19 desde el primer momento que anunció el acoso y esta le ayudara a denunciar al público, con entrevistas a medios naciones e internacionales, las amenazas que versaban en su contra y en la de la ciudadanía. Por las redes sociales, también dio su testimonio.

   Días antes del 31 de julio, en una comida con miembros de 'Proceso' en Distrito Federal, confesó sentirse nervioso e incluso aseguró que un sujeto le había reconocido al señalarle como "el fotógrafo que salió huyendo de Veracruz".

   Rubén Espinosa Becerril denunció a las autoridades y pidió auxilio al Gobierno del Distrito Federal. Alguien le seguía, él lo sabía y todos lo sabían, ese alguien le encontró el 31 de julio junto a la activista Nadie Vera, Yesenia Quiroz, Mile Virinia Martín y Olivia Alejandra Negrete. No pudo y quiso regresar a casa (Xalapa), según cuentan sus allegados, "porque no se puede estar seguro y dejar atrás a tus compañeros en peligro".