Sandra Torres y Alejandro Giammatei, los dos candidatos opuestos a la Presidencia de Guatemala que omiten la corrupción

Publicado 17/06/2019 21:17:50CET
REUTERS/NOTIMÉRICA

   CIUDAD DE GUATEMALA, 17 Jun. (Notimérica) -

   La primera vuelta de las elecciones presidenciales guatemaltecas ha dejado un escenario político fragmentado en el que destacan los candidatos Sandra Torres y Alejandro Giammattei, opuestos ideológicamente, pero con más de un punto en común.

El combate de la corrupción --uno de los problemas estructurales y endémicos del país-- debiera de ser el pilar que guíe a la fórmula que se defina como ganadora de estos comicios el próximo 11 de agosto para dar fin a la crisis que atraviesa el país y, por extensión, a la masiva emigración.

   Si bien la continuidad de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CiCIG) bajo el Gobierno de Jimmy Morales finalizaría el próximo 3 de septiembre, por el momento, ni la candidata socialdemócrata ni tampoco el conservador han hecho referencia a esta institución dependiente de la Organización de Naciones Unidas.

   Los días de la CiCIG en el país guatemalteco podrían estar contados. Esto implica y, en parte, explica, que Torres y Giammattei hayan decidido no hacer referencia al término "corrupción", así como a su antonimo, ya que podría perjudicarles por el hecho de que ambos tienen una larga carrera política en la que sus cuentas han estado expuestas en cierta manera.

   En concreto, la candidata favorita de las elecciones y exmujer del expresidente Álvaro Colom, estuvo a punto de ser inhabilitada este año para participar en estas elecciones por un caso de financiación irregular ocurrido en 2015.

   En 2011 fue el primer año que Torres trató de obtener la Presidencia, pero el Tribunal Supremo Electoral no aceptó su candidatura debido a su parentesco directo con un exmandatario, lo cual impide constitucionalmente una candidatura.

   Sin embargo, esto no frenó a la líder de Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), y en 2015 quiso presentarse de nuevo a la elecciones, en las que consiguió llegar a la segunda vuelta. En dichos comicios, la UNE fue salpicada por el escándalo de corrupción 'Transurbano', y Torres fue acusada de irregularidades en el financiamiento de su campaña, hasta el punto de que fue impulsada una impugnación contra su candidatura.

   Así, estas elecciones son las terceras para la exprimera dama y las cuartas para el candidato del conservador partido Vamos, quien ha quedado como segundo favorito. A diferencia de Torres, Giammattei sí que ha hecho referencia a la migración irregular y ha hablado de un "muro económico".

El también médico y director del sistema penitenciario del país entre 2005 y 2007, en cambio, también prefiere un adiós definitivo para la CiCIG.

   Sobre este y su posible vinculación a actos de corrupción destacan los diez meses en los que estuvo en prisión en el año 2010, tras ser acusado de la ejecución de siete presos durante su cargo de director. Giammattei quedó absuelto de los cargos porque la Fiscalía no pudo comprobar su participación y a día de hoy continúa negando su relación con el crímen organizado.

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