Si cumplen estos deseos de su padre, estas hermanas recibirán 20 millones

Actualizado 04/08/2015 15:41:49 CET

 

   NUEVA YORK, 4 Ago. (Notimérica) -

   El millonario estadounidense Maurice Laboz, que falleció a principios de este año, decidió llevar a cabo un elaborado plan para que después de morir, pudiera asegurarse de que sus hijas seguían cumpliendo todos sus deseos.

   Laboz, que había logrado una gran fortuna gracias a una inmobiliaria de su propiedad llamada 'Daddy Dearest' ('Querido Papá') decidió dejar como herencia a sus hijas la millonaria cifra de 20 millones de dólares, además de una cantidad adicional que iría destinada a la beneficencia.

   No obstante, el dinero no pasaría directamente a sus dos herederas tras su muerte, primero ambas hijas tendrían que cumplir los requisitos impuestos por el padre para poder lograr el dinero.

   Estos requisitos, aunque simples en principio, surgen de un esfuerzo de Laboz para que sus hijas lograran la felicidad mucho antes de que el dinero llegara a sus manos.

   Para obtener el dinero, Marlena, de 21 años y Victoria, de 17 deberán seguir los consejos de su padre en el terreno personal y profesional. Si no logran conseguir estos objetivos personales recibirán la herencia cuando alcancen la edad de 35 años.

   En el caso de la mayor, si desea un anticipo de medio millón de dólares deberá pasar por el altar, eso sí, también deberá conseguir que su marido nunca tenga acceso a su dinero.

   Además, si demuestra cierto interés por los estudios y logra terminar una carrera en una gran universidad se le adelantarán también 750.000 dólares, aunque antes deberá escribir un ensayo explicando en qué plantea invertir el dinero.

   Aunque no se conocen las condiciones específicas que debe cumplir la pequeña, Victoria, sí se sabe que ambas deberán tener "un sueldo decente" en 2020. Si logren tener un buen trabajo, la herencia de su padre les proporcionará tres veces los ingresos que reflejen la declaración de la renta de las hijas.

   Si cuidan de sus hijos o de su madre Ewa (de la que Laboz se estaba divorciando), cada mes de enero recibirán un 3% de la herencia, aunque los hijos deberán nacer dentro del matrimonio.

UNA FORMA DE CONTROL.

   El abogado Jeffrey Barr dijo a 'The New York Post' que este sistema "es una forma de controlar las cosas desde la tumba (...) además piensan que será bueno para sus hijos".

   Nueve meses antes de morir, a los 77 años, Laboz firmó su herencia valorada en unos 37 millones de dólares. En ese momento también decidió las condiciones que debían cumplir y cómo sus fideicomisarios debían revisar esto.