Actualizado 22/06/2011 19:17 CET

Sicarios asesinan a dos niñas de 7 y 14 años en Bogotá

BOGOTÁ, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de sicarios asesinó a dos niñas de 7 y 14 años de edad en su residencia en un barrio en el sur de Bogotá, un hecho que ha estremecido al país y que ha obligado a las autoridades colombianas a activar operativos especiales con los que han logrado detener preventivamente a unas 40 personas.

Las primeras versiones de los testigos apuntan a que los hechos ocurrieron el martes por la noche (madrugada del miércoles en España) cuando Sandra Patricia Rocha, de 14 años, y Érica Atache Rocha, de 7 años, regresaban a su vivienda ubicada en el barrio Bellavista, de la localidad de Kennedy, en el sur de Bogotá, tras hacer una llamada telefónica. Unos desconocidos interceptaron a las menores y les dispararon sin mediar palabra.

Efectivos policiales encontraron los cuerpos de las dos niñas aún con signos vitales y los trasladaron a un centro de salud cercano al barrio. Sandra Patricia falleció antes de llegar al hospital, mientras que Érica murió cuando estaba siendo atendida por los médicos, precisan medios locales.

La Policía sospecha que los autores del crimen podrían ser menores de edad, sin embargo, no está claro si fueron dos sicarios o uno sólo, pues los testimonios son muy confusos debido a la rapidez con la que ocurrieron los hechos.

Este crimen ha estremecido a la sociedad colombiana y ha desatado una ola de críticas en torno a la efectividad de las políticas del Estado para proteger a los menores de edad que viven en zonas de escasos recursos, donde las bandas criminales tienen un gran poder.

Las autoridades colombianas ofrecen 20 millones de pesos (unos 7.780 euros) a quien aporte información sobre los asesinos. Unas 40 personas han sido detenidas temporalmente para ser interrogadas y confrontar los retratos robot que han hecho de acuerdo a las descripciones de los testigos, ha explicado este miércoles el jefe de la Policía Metropolitana de Bogotá, general Francisco Patiño.

El asesinato ha desconcertado a los habitantes del barrio que han asegurado que la familia no estaba vinculada a mafias o hechos delictivos. Según los vecinos, el padre de las menores era vendedor en un mercado y la madre era un ama de casa.

"Es una cosa espantosa que no se puede permitir en nuestra sociedad. Dos niñas salen a hacer una llamada, una familia muy humilde, cuando van a ingresar a la casa les disparan a las dos menores", ha expresado Patiño en declaraciones a la prensa.