Archivo - Un anciano con mascarilla descansa en el Parque Calero, en el distrito de Ciudad Lineal de la capital, uno de los que el Ayuntamiento de Madrid ha abierto y en los que se permite pasear y hacer ejercicio, en Madrid (España), a 8 de mayo de 20202 - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo
MADRID, 6 Ene. (EUROPA PRESS) -
Expertos han advertido de que el problema de la soledad no deseada, "una de las principales pandemias del siglo XXI", se "agrava" en periodos festivos como las recientes fechas navideñas, por lo que han propuesto la "escucha" activa y tejer "redes" comunitarias como los principales remedios para combatir este problema social, que afecta principalmente a los mayores.
"La soledad no deseada es uno de los mayores problemas sociales que tiene la sociedad actual", ha asegurado la técnico del área de salud de Cruz Roja Española, Alhena Pérez, en una entrevista con Europa Press.
Según ha explicado, los factores que la pueden provocar son múltiples, desde "cambios vitales como la migración" hasta "la jubilación, el duelo", la "falta de redes sociales o los estigmas".
"La soledad no deseada no es una elección", puntualiza la experta, para diferenciarla de la soledad elegida. Además, apunta que las personas mayores son el colectivo más afectado aunque matiza que cada vez se observa más entre jóvenes y personas migrantes.
Frente a este problema, en Cruz Roja cuentan con diferentes programas como 'Cruz Roja Te Escucha', que se puso en marcha a raíz de la pandemia de la Covid-19 y que está dirigido a toda la población. "Lo que se hace en este servicio es ayudar a ese desahogo emocional", precisa.
En primer lugar, hacen un triaje psicosocial y cuando detectan casos de soledad no deseada, buscan a un voluntario para realizar un acompañamiento emocional semanal a través del teléfono.
Entre los principales remedios que se pueden poner en práctica en la sociedad, la especialista de Cruz Roja propone la "escucha" y "hablar abiertamente del tema" para "eliminar posibles estigmas y visibilizar el problema ante el resto de la comunidad".
GRAVEDAD EXTREMA
Por su parte, el coordinador del Grado en Trabajo Social de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) e investigador principal del Grupo de Investigación Bienestar e Intervención Social, Santiago Prado, ha alertado de que el problema de la soledad no deseada tiene "una gravedad extrema" y ha apuntado que "la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo ha declarado como una de las grandes pandemias del siglo XXI".
Además, ha indicado que en la época navideña se puede "agravar" porque son "momentos para el reencuentro, de recuerdo de tiempos pasados, de juntarse con los hijos" y hay personas que no pueden hacerlo, bien porque viven en una residencia, bien porque carecen de una red familiar.
Si bien, Prado ha puntualizado que el problema no se circunscribe solo a este momento sino que permanece a lo largo de todo el año y advierte de que la soledad no deseada no solo viene provocada por el "aislamiento" sino que uno puede sentirse solo incluso aunque esté rodeado de personas porque sus relaciones resultan "poco satisfactorias".
"Las señales de alarma se ven muy claramente, sobre todo en personas mayores que viven solas, cuyas relaciones sociales se han restringido muchísimo y en una pequeña conversación con ellos se ve que necesitan compañía", ha indicado.
Frente a este problema, el experto de la UNIR propone fomentar las iniciativas de acompañamiento en las tareas de la vida cotidiana, el voluntariado y, sobre todo, la escucha.
"Conversamos muy poco con las personas mayores porque las visualizamos --en líneas generales-- como objetos a cuidar, nos centramos específicamente en los cuidados más del tipo físico y prestamos poca atención a los cuidados del tipo emocional. Y el ser humano, no nos olvidemos, al final es un ser social que necesita relaciones sociales", explica Prado.
También aconseja tener en cuenta las preferencias de las personas mayores y "no imponerles" programas y actividades, de forma que no se sientan "obligadas" a acudir sino que les resulten "realmente satisfactorias". Entre otras, sugiere grupos de teatro o de conversación.
"Cuando les preguntamos qué les gustaría hacer, son más actividades grupales, que les permiten hablar de las batallitas de tiempos pasados, pues se encuentran mucho más a gusto", comenta.
EXCESO DEL INDIVIDUO
En cuanto a las causas, Prado apunta al "exceso del individuo" y a la pérdida de relaciones sociales, aunque matiza que no es lo mismo vivir en el medio rural, donde hay menos habitantes y más mayores, pero donde es más fácil organizar redes comunitarias; que en una gran ciudad, donde un edificio puede estar repleto de vecinos pero no interactúan.
"Hemos ido generando un exceso de individuo que nos lleva a no preocuparnos en demasía por aquellos de alrededor y a preocuparnos en exceso por nosotros mismos", advierte.
Por ello, el experto propone dedicar tiempo a escuchar activamente y sin prisas a las personas mayores e ir más allá del 'buenos días' o de una sonrisa. "El gran gesto que podemos hacer es no ser cicateros del tiempo, si damos valor a lo que nos dicen, a lo que hacen y les escuchamos con tranquilidad, eso ayuda muchísimo. Lo que pasa es que vamos siempre tan rápido que no escuchamos en profundidad", zanja.