Actualizado 02/03/2015 16:46:05 +00:00 CET

Los trenes argentinos, peor que en 1938

Estación de tren Argentina
Foto: GETTY

BUENOS AIRES, 2 Mar. (Notimérica) -

   Desde los años 50 hasta la actualidad, la infraestructura ferroviaria argentina ha sufrido serias desinversiones y abandonos por parte del Estado y las concesionarias privadas, hasta el punto de que en el año 1938 un tren podía viajar el doble de rápido por las vías argentinas que en el año 2013 y los kilómetros de vías son menos de la mitad.

   El pasado domingo la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, anunció la nacionalización de la administración de los trenes argentinos de carga, así como de transporte de pasajeros de la ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires.

   Además, el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, ha anunciado que no se pagará ningún tipo de indemnización a las empresas concesionadas porque "no corresponde", en declaraciones a Radio La Red.

   Estos trenes estaban en manos de privados desde el año 93, cuando el presidente peronista Carlos Menem segmentó y concesionó a privados la empresa pública Ferrocarriles Argentinos, creada en 1948 por el Gobierno de Juan Domingo Perón.

PEOR QUE EN 1938

   La calidad de los trenes y la infraestructura ferroviaria han sufrido un abandono progresivo desde los años 50, tanto por parte del Estado como por parte de las empresas privadas concesionarias.

   Según un informe de la Auditoría General de la Nación (AGN), publicado en 2013, el tamaño de la infraestructura ferroviaria se ha reducido a menos de la mitad desde los 50 hasta la actualidad.

   Antes de la estatización que realizó el presidente Perón en 1948, la red tenía una longitud total de kilómetros operativos de 44.000 kilómetros. Cuando Menem privatizó la red, los kilómetros operativos eran algo más de 28.500 kilómetros y en el año 2013 eran tan sólo 18.000.

   A partir de estos datos se puede concluir que el abandono de la red se produjo desde su nacionalización en 1948 y continuó con las concesionarias privadas desde los 90, sin control del Estado.

   La AGN denuncia en su informe que el estado de las vías y del material rodante de los trenes es tan defectuoso que hoy en día los trenes argentinos no pueden superar los 40 km/h y descarrilan a menudo aun con estas bajas velocidades, pero no llega a los medios porque son mayoritariamente trenes de carga y no de pasajeros.

   Tal es así que el tren de pasajeros que cubre el recorrido Buenos Aires-Córdoba tarda actualmente 20 horas en cubrir esos 700 kilómetros (velocidad media de 35 km/h), pero en 1938 tardaba sólo 9 horas (velocidad media de 77 km/h).

   El lunes, Randazzo dijo que el Estado es "más eficiente que los privados, porque lo hemos demostrado". Sin embargo, los datos de la AGN no muestran un sustento para esa afirmación, sino que más bien prueban que la decadencia empezó en manos del Estado y continuó después en manos privadas.