El Vaticano investiga a un obispo chileno emérito que vive en Alemania denunciado por abusos

El Papa Francisco en la plaza de San Pedro
REUTERS / TONY GENTILE - Archivo
Publicado 05/10/2018 17:41:35CET

   SANTIAGO DE CHILE, 5 Oct. (DPA/EP) -

   Francisco Javier Cox, un obispo emérito chileno que vive desde 2002 en Alemania, está siendo investigado por el Vaticano por una denuncia de abuso cometido en el país europeo en ese año que se suma a otra investigación sobre presuntos abusos hace décadas en su país natal.

   "Recibida la denuncia, se ha abierto un proceso canónico en Alemania y que fue remitido directamente a la Congregación para la Doctrina de la Fe", sostiene un comunicado que tiene fecha del 4 de octubre pero que fue enviado este viernes por el superior provincial de los Padres de Schoensttat en Chile, Fernando Baeza, a la agencia DPA.

   La declaración destaca que en esa comunidad, a la que pertenece Cox --de 84 años-- desde 1965, han "tomado conocimiento de las graves denuncias que hoy pesan sobre" el obispo emérito de La Serena, 480 kilómetros al norte de Santiago.

   Esas "graves denuncias" hacen referencia no solo al hecho que se habría producido en Alemania, sino también a la investigación que se abrió esta semana en una fiscalía chilena, en la que el laico Abel Soto acusa al religioso de haberlo sometido a abusos décadas atrás. A eso se suma la denuncia presentada ante el Ministerio Público por otro laico, Hernán Godoy, el pasado 19 de junio.

   El comunicado detalla cómo el obispo Cox depende jurídicamente de la Congregación para los Obispos y señala los motivos por los que llegó a vivir a Alemania.

   "En el año 2002, por sugerencia nuestra y con la aprobación formal de la Congregación para los Obispos, ante comentarios de diversa índole sobre el comportamiento inadecuado con jóvenes, se le hace ver al obispo Cox que lo mejor es que deje su trabajo en la diócesis de La Serena. Se le pide que vaya a vivir a la casa general de los Padres de Schoenstatt en Vallendar, Alemania, donde reside hasta hoy. Desde esa fecha, él no tuvo ningún encargo pastoral", indica el texto.

   En 2002, el entonces arzobispo de Santiago, cardenal Francisco Javier Errázuriz, informó que Cox se iba a retirar a una vida de "silencio, la oración y la penitencia". Errázuriz explicó ese año que el obispo Cox "tiene una forma de afectuosidad excesivamente expresiva".

   Francisco Javier Cox fue nombrado obispo de Chillán en 1974 y en 1985 obispo coadjutor de La Serena, cuando el obispo titular de esa diócesis era Bernardino Piñera, tío del actual presidente de Chile, Sebastián Piñera.

   Cox asumió al frente del obispado de La Serena en 1990. Sin embargo, renunció al cargo en 1997, un alejamiento que llamó la atención ya que era una figura destacada en la Conferencia Episcopal y había trabajado como secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de la Visita de Juan Pablo II a Chile en 1987.

   Tras dejar la diócesis de La Serena, Cox asumió la presidencia de la Comisión Nacional del Jubileo, celebrada en 2000. Desde 2001 trabajó en Colombia, en el Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), antes de ser trasladado a Alemania.

   El caso de Francisco Javier Cox vuelve a sacudir a la Iglesia católica en Chile, golpeada por los escándalos de abusos sexuales cometidos contra menores. Por ello, el Papa Francisco ordenó una investigación de algunos de los casos y pidió la renuncia a toda la Conferencia Episcopal de Chile. Hasta ahora, el sumo pontífice ha confirmado la salida de siete de 31 obispos.