Publicado 19/06/2020 19:53CET

Venezuela.- El Papa aprueba beatificación del venezolano José Gregorio Hernández, el 'médico de los pobres'

ROMA, 19 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Papa ha autorizado la beatificación del médico venezolano José Gregario Hernández Cisneros, conocido popularmente como el 'médico de los pobres' tras aprobar el milagro que lo consagra como beato.

Según ha informado la oficina de prensa del Vaticano, Francisco ha tomado esta decisión tras reunirse como es habitual con el Cardenal Angelo Becciu.

El milagro aprobado por la junta médica del Vaticano relata la historia de una niña, que, según su madre, se había salvado de morir gracias a Hernández.

Se trata del caso de la niña Yaxury Solórzano Ortega, y quien en marzo de 2017 recibió un disparo en la cabeza cuando ella junto a su padre eran víctimas de hurto en Estado Guárico. La niña, que en ese momento tenía diez años, iba junto a su padre en una moto cuando sufrieron un altercado y uno de los atacantes disparó a la niña en la cabeza.

Una fuente eclesiástica contó que, tras ser herida, Yaxury debió ser trasladada en lancha a través del río hasta un hospital ubicado en la capital del Estado Apure, llegando cuatro horas después de recibir el balazo. Tras cuatro días ingresada en la unidad de cuidados intensivos, la niña comenzó demostrar que estaba reaccionando positivamente a la cirugía. Fue sometida a varias pruebas, y dada de alta 20 días después, caminando, hablando y sin dificultad en la visión.

La vida de Hernández fue un testimonio evidente de santidad, tanto, que muchos latinoamericanos lo consideran santo, a pesar de que aún no ha sido canonizado por la Iglesia católica.

Murió de forma trágica, al golpearse la cabeza con el borde de la acera a consecuencia del impacto con un automóvil, en la esquina de Amadores, La Pastora, Caracas, Venezuela. Sus restos reposan en la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria ubicada en el centro de la ciudad de Caracas, después de estar por mucho tiempo en el Cementerio General del Sur.

En 1986, el Papa Juan Pablo II declaró solemnemente sus virtudes heroicas, por lo cual se le otorgó el título de Venerable, antepenúltimo escalón en el camino de la santidad.