Víctimas de abusos denuncian la pasividad de la Iglesia: "Tenemos una verdadera banda de obispos delincuentes"

Reunión del Papa con obispos de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos
VATICANO - Archivo
Publicado 02/01/2019 21:48:47CET

   SANTIAGO, 2 Ene. (Reuters/EP) -

   Los chilenos Juan Carlos Cruz, James Hamilton y José Andrés Murillo, víctimas de abusos sexual por parte del sacerdote Fernando Karadima entre 1970 y 1980, han censurado este miércoles la pasividad de la cúpula de la Iglesia chilena ante los casos de abusos desvelados y han lamentado que no se hayan llevado a cabo reformas en la institución eclesial.

   "Lo que nosotros tenemos en Chile es una verdadera banda de obispos delincuentes", ha denunciado el periodista chileno Juan Carlos Cruz, uno de los denunciantes que desveló los abusos de Karadima y que, según denuncian las víctimas, fueron encubiertos por la cúpula eclesiástica chilena.

   Juan Carlos Cruz y José Andrés Murillo se reunieron el pasado mes de mayo con el Papa Francisco en el Vaticano para reclamarle que actuara en este caso y transformara sus "cariñosas" palabras de perdón en "acciones ejemplares y ejemplarizantes" contra los abusos sexuales en el seno de la Iglesia Católica y la cultura del encubrimiento.

   Ambos han censurado que el Pontífice haya tardado en reaccionar a las denuncias aunque han subrayado los esfuerzos del Papa por desvelar los encubrimientos.

   Para el periodista Juan Carlos Cruz, cuando el Papa pidió perdón "era sincero" y aunque ahora "está intentando con todo su corazón" responder ante esta crisis, no lo está haciendo "con la rapidez que merecen la gravedad de estos asuntos".

   Ambos han denunciado además que, aunque la Conferencia Episcopal chilena prometió reforzar sus medidas de protección a menores y colaborar con la justicia en las investigaciones, éstas no se han llevado a cabo.

   "Después de ver al Papa, después de todo lo que nos ha pasado (...) no aprenden nada", ha lamentado Cruz, que ha denunciado que los líderes de la Iglesia Católica en Chile, varios de los cuales están bajo investigación criminal por presunto encubrimiento de abusos, no han cumplido con la promesa de reformar la institución.

   En esta línea, las dos víctimas de abusos han llamado a la Iglesia chilena a implementar una reforma drástica. "Más mujeres y trabajadores laicos de la Iglesia" deberían convertirse en obispos en Chile, ha defendido Murillo.

   "El Papa necesita ayuda y gente que lo apoye. Pero lo que me ha impactado a mí es el numero de personas remando en su contra en su entorno en la iglesia. El Papa está muy solo", ha señalado por su parte Juan Carlos Cruz.

   Por su parte, representantes de la Iglesia Católica chilena han señalado que no emitirían comentarios sobre el tema.

   El Papa ha aceptado la renuncia de siete obispos chilenos. No obstante, el controvertido arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, permanece en su cargo a pesar de las denuncias de encubrimiento y varios de sus colaboradores cercanos también siguen en sus puestos.

Para leer más