Publicado 10/10/2026 11:41

World Vision urge a erradicar el matrimonio infantil: "Cada año, 12 millones de niñas se casan antes de la edad adulta"

Ruby con su hija en Bangladesh.
Ruby con su hija en Bangladesh. - BEN ADAMS

   MADRID, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -

   La ONG World Vision ha urgido a erradicar el matrimonio infantil que cada año sufren 12 millones de niñas en el mundo, con motivo del Día Internacional de la Niña, que se celebra el 11 de octubre, bajo el lema 'Poner fin al matrimonio infantil e invertir en los derechos de las niñas'.

   La organización ha alertado sobre los obstáculos a los que se enfrentan las menores en todo el mundo por el hecho de ser niñas, entre los que se incluyen "la pobreza, el trabajo infantil, la falta de apoyo menstrual, la mutilación genital femenina (MGF), los embarazos adolescentes y el matrimonio precoz", factores que "limitan su educación, salud, seguridad y opciones futuras".

   Según ha detallado la ONG, alrededor de 650 millones de mujeres y niñas se han casado antes de cumplir los 18 años, y más de 12 millones se casan cada año antes de alcanzar la edad adulta. Además, más de 230 millones de niñas y mujeres han sufrido la MGF y cerca de 21 millones de jóvenes de entre 15 y 19 años en países de bajos ingresos se quedan embarazadas cada año.

    Ante estas cifras, la entidad insta a los gobiernos a tomar medidas globales en cuatro ámbitos prioritarios: garantizar la educación, reforzar la seguridad frente a la violencia y la explotación, asegurar la salud y la dignidad con servicios e higiene adecuados, y ofrecer voz y oportunidades a las niñas en las decisiones que afectan a sus vidas.

   Para poner voz a este problema, la organización ha compartido el caso de Ruby, una joven de 18 años criada en un barrio marginal de Mirpur (Bangladesh). Tras el abandono de su padre cuando tenía 12 años y ante las graves dificultades económicas familiares, su madre concertó su matrimonio a una edad temprana.

    A los 16 años, Ruby ya era madre de dos hijas. Además, ha sufrido abusos verbales y maltrato por parte de sus suegros y ha afrontado el divorcio de su marido mientras estaba embarazada de la segunda niña, viéndose obligada a trabajar como empleada doméstica para subsistir, al tiempo que su hermano menor, Shaheb, también ha sufrido el trabajo infantil en una fábrica de sombreros, según relata la ONG.

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