El virus Zika infecta las células neuronales relacionadas con la formación del cráneo

Actualizado 29/09/2016 18:35:29 CET
JEFF MILLER/UW-MADISON

   MADRID, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Las células de la cresta neural craneal -que dan lugar a los huesos y el cartílago del cráneo-- son vulnerables al virus Zika, según revela una investigación de científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, en la edición de este jueves de la revista 'Host & Microbe'.

   El descubrimiento, realizado mediante la infección de cultivos in vitro de células humanas, ofrece un potencial mecanismo sobre cómo los niños que nacen con el virus pueden tener cráneos más pequeños de lo normal y rasgos faciales desproporcionados.

   Los investigadores también encontraron que Zika tiene efectos ligeramente diferentes en las células de la cresta neural craneal en comparación con las células progenitoras neurales, que han recibido mucha atención debido a su relación con la microcefalia. Aunque el virus mata rápidamente las células progenitoras neurales, la infección de las células de la cresta neural craneal no conduce a altas tasas de muerte celular.

   En su lugar, Zika hace que se secreten moléculas de señalización que promueven la formación de nuevas células neuronales. En el cultivo de células, los niveles elevados de estas moléculas fueron suficientes para inducir la diferenciación prematura, la migración y la muerte de células progenitoras neurales humanas.

   "Además de los efectos del virus Zika en progenitores neurales y sus derivados particulares, este virus podría afectar al desarrollo del cerebro indirectamente, a través de una estrecha relación de señalización entre los tipos de células embrionarias", dice la coautora Joanna Wysocka, bióloga de sistemas químicos en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos.

TAMBIÉN PODRÍA AFECTAR A OTROS TEJIDOS CEREBRALES

   "Las células de la cresta neural son un ejemplo, pero estos mecanismos también pueden ser relevantes para otros tejidos que entran en contacto con el cerebro en desarrollo durante la formación de la cabeza y pueden estar infectados por el virus Zika", agrega.

   Wysocka y la coautora Catalina Blish, también médico de Stanford, estaban interesadas en el estudio de las células de la cresta neural craneal debido a que durante la embriogénesis constituyen la mayoría de los huesos y el cartílago de la cabeza y se comunican con el cerebro en desarrollo. Su hipótesis es que la infección de células de la cresta neural craneal por Zika podría provocar la interrupción en esta comunicación.

   "Nuestros estudios in vitro sugieren una intrigante posibilidad de que el virus Zika puede infectar células de la cresta neural craneal humanas en el embrión en desarrollo, lo que a su vez podría influir en el desarrollo del cerebro a través de alteraciones en la señalización paracrina y también potencialmente afectando directamente al desarrollo de las estructuras craneofaciales", dice Wysocka.

   "Como la formación de células de la cresta neural ocurre durante una ventana específica de la embriogénesis (es decir, el primer trimestre, que curiosamente se ha correlacionado con pobres resultados en el nacimiento en las madres infectadas por Zika), no esperamos que haya efectos similares en los adultos", añade.

   Los autores insisten en que no tienen ninguna prueba directa de que el virus Zika infecta las células de la cresta neural craneal en animales o humanos, ni evidencia de que dicha infección sería suficiente para dar lugar a la microcefalia.