Ana Locking duplica el contraste de estética y vanguardias con un estilo 'doppelgänger'

Actualizado 09/02/2015 18:38:37 CET
Desfile Ana Locking MBFW MADRID
Foto: EUROPA PRESS
  MBFW Ana Locking MBFW Ana Locking MBFW Ana Locking   MBFW Ana Locking  

MADRID, 9 Feb. (TRENDSmérica) -

   La diseñadora, artista y fotógrafa española Ana Locking le ha dado un nuevo giro a la moda convencional y ha apostado por outfits de lo más vanguardistas en su colección otoño-invierno 2015, al ritmo de míticos e icónicos éxitos versionados de canciones como 'Bad' de Michael Jackson y el tema principal de la banda sonora de 'Ghostbusters'.

   Con intención de definir la duplicidad del estilo al andar con el término 'doppelgänger', Ana Locking ha querido mostrar en la pasarela de Mercedes-Benz, en Madrid, la posibilidad de estar en dos lugares al mismo tiempo con diseños para ellos y para ellas con multitud de posibilidades.

   La actitud del término mencionado tiene en esta pasarela múltiples significados, ya que además apuesta por evocar al pasado con una vuelta de tuerca innovadora en tejidos y cortes modernos, metalizados e informales, así como evocar la magia del cine, donde los actores emplean el roll 'doppelgänger' para convertirse en otra persona, esto es, su personaje.

   La estética de la colección está basada en el Neorrealismo italiano del cine Antonioni, cuyos personajes se debaten entre la alineación y la distorsión del deseo de vivir otras vidas. Las siluetas de la colección de Ana Locking se mimetizan entre el sueño y la realidad, con tops superpuestos, la importancia de los tonos pastel y los zapatos de cordón, con tacón para ella y planos para él.

   Verde Veronés, amarillo cadmio, nude, azul y negro son algunos de los colores más utilizados por la diseñadora, la mayoría de veces combinados en telas de seda, peletería con toques originales y flecos de pelo largo que bien pueden confeccionar un abrigo tipo parca o unas manoplas a juego.

    Muy apropiadas para la ocasión como un auténtico complemento, las gafas de sol, negras o en tonos metalizados en verde y azul, han sido el complemento por excelencia de la colección, sin olvidar los bolsos amplios de bolsillo extraíble con apariencia de segundo bolso.

   Algunos de los tejidos más empleados han sido el crepe satín en mate y brillo, el paño de lana y mohair en beige-verde, el neopreno de algodón en gris-negro, o el navy-verde de estilo militar.

   El pelo sintético de varios colores y estampados ha sido toda una revelación, combinando la gracia de amarillos, verdes y oscuros para confeccionar bien un gorro, el pelo de la capucha de un abrigo o las mangas de una chaqueta con el cuerpo gris.

   Otra característica de este pelo sintético es su versión en efecto degradé de marfil a marrón que evoca al el pelo de yak, el tejido plisado busca aparentar un tacto de corcho y madera y el falso cuero metalizado emula a un tejido hecho a base de láminas de metal.

   Por su parte, los pliegues de efecto plisado o el paño de lana vigoré en 3D con acabado plastificado no pierden importancia en las diferentes tonalidades, y se asientan en prendas de variadas tonalidades que van desde el marrón Van Dyck, hasta el azul midnight, pasando por el cuarzo rosa, el blanco abedul y el negro ónice.

   El cobre oscuro ha revolucionado a los presentes, en prendas como las chaquetas de traje, los pantalones e incluso los abrigos en su versión plateada.

   Ganan importancia los polos y las camisas estampadas, las faldas plisadas en tonos grises y delineados, así como los pantalones y las gabardinas de efecto madera emulando al corcho.

   Algunos de los zapatos contaban con calcetines nude de topos negros, una mezcla que, sin duda, contrastaba con los colores y estampados del resto del atuendo de los modelos.

   Para gustos colores y para cuellos escotes en uve y strapless, en la elegancia del negro y los vestidos largos con un estampado frontal de rombos en cuarzo rosa.

   El mono negro de Locking le da a la moda su versión personal del esmoquin, con una pierna de tela corta y un escote en uve que compite con la excelencia de faldas largas fruncidas y con los detalles de algunos bolsillos y manoplas.

   La diseñadora ha cerrado el desfile saludando con su mayor propuesta, una bolsa de papel con un rostro dibujado haciendo alusión a la duplicidad de identidades y de sus diseños 'doppelgänger'.