Publicado 11/03/2021 07:42CET

Avances en la cura de las secuelas del accidente cerebrovascular

Archivo - Ictus, ataque cerebrovascular
Archivo - Ictus, ataque cerebrovascular - VSRAO/ PIXABAY - Archivo

   MADRID, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Los resultados de un ensayo clínico proporcionan evidencia de que tratar a los pacientes con una inyección de células de la médula ósea puede conducir a una reducción de la lesión cerebral después de un accidente cerebrovascular, según publican sus autores en la revista 'STEM CELLS Translational Medicine'.

   El estudio fue realizado por Muhammad E. Haque, Sean I. Savitz y colegas del Instituto de Accidentes Cerebrovasculares y Enfermedades Cerebrovasculares del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en Estados Unidos.

   "Casi el 90 por ciento de los pacientes que sufren un accidente cerebrovascular isquémico, el tipo más común de accidente cerebrovascular, presentan debilidad o parálisis en un lado del cuerpo", explica el doctor Haque.

   Las lesiones en el tracto corticoespinal, que es la principal conexión de materia blanca en el cerebro responsable de transportar información relacionada con el movimiento a la médula espinal, es la causa principal de este deterioro de la función motora --prosigue--. En modelos animales con accidente cerebrovascular, hemos visto cómo las células mononucleares de la médula ósea (BM-MNC) atenúan la degeneración secundaria y mejoran la recuperación, incluida la remodelación del tracto de materia blanca. Eso nos llevó a nuestro estudio actual".

   Anteriormente, el equipo dirigido por el doctor Savitz había realizado un ensayo clínico de fase I sobre la seguridad y viabilidad de la administración intravenosa de células mononucleares derivadas de la médula ósea (BM-MNC) autólogas (propias del paciente) en pacientes con accidente cerebrovascular isquémico.

   En ese estudio, informaron de la recuperación preliminar de una lesión en el tracto corticoespinal en la parte del tronco cerebral denominada protuberancia rostral. En su trabajo actual, profundizaron en este intrigante hallazgo utilizando imágenes anatómicas en 3D y DTI obtenidas a partir de resonancias magnéticas para comparar los extensos cambios microestructurales longitudinales en la materia blanca de los pacientes con ictus tratados con BM-MNC con un grupo que no recibió las células. La DTI -o imagen de tensor de difusión- es una técnica de IRM que se utiliza habitualmente para examinar el cerebro y estimar la organización de su materia blanca.

   Los 37 pacientes del estudio tenían entre 18 y 80 años de edad. Si bien todos recibieron el tratamiento estándar para el accidente cerebrovascular y el seguimiento de rehabilitación, 17 pacientes cuyos accidentes cerebrovasculares fueron los más graves recibieron inyecciones adicionales de BM-MNC.

   Tres meses después, las resonancias magnéticas de cada paciente mostraron, como esperaban los investigadores, una disminución en la integridad de su lesión en el tracto corticoespinal. Sin embargo, las exploraciones tomadas 12 meses después de ocurrido el accidente cerebrovascular mostraron una mejora en la lesión de los 17 pacientes que recibieron inyecciones. Por el contrario, la lesión del grupo no inyectado exhibió daño microestructural continuo y continuo y degeneración axonal.

   "Estos resultados sugieren la posibilidad de una estabilización microestructural en el grupo inyectado con células en comparación con los pacientes no tratados --precisa el doctor Haque--. Prevemos que los futuros ensayos clínicos podrían dirigirse a identificar la protección o la reparación de la sustancia blanca como un objetivo mecanístico importante de los estudios de eficacia y los ensayos de potencia para las terapias con células de la médula ósea".