MADRID 29 Ago. (EUROPA PRESS) -
El urólogo experto en medicina sexual e infertilidad masculina de la clínica de reproducción asistida Ginefiv, el doctor Carlos Balmori, ha subrayado que los avances en técnicas de reproducción asistida posibilitan la recuperación de espermatozoides en la mayoría de los pacientes con azoospermia, una condición caracterizada por la ausencia total de espermatozoides en el eyaculado.
"Hace solo una década, la azoospermia suponía renunciar a la posibilidad de tener hijos biológicos. Hoy, gracias a técnicas como la biopsia testicular convencional (TESE) y a la Microbiopsia testicular (MicroTESE), podemos recuperar espermatozoides viables en la mayoría de los casos de azoospermia obstructiva y en un 30-60 por ciento de los casos con azoospermia secretora", ha afirmado Balmori.
En ese sentido, ha manifestado que estos avances han posibilitado que la azoospermia, responsable del 20 por ciento de los casos de infertilidad masculina, no signifique que tener hijos sea imposible.
El especialista ha explicado que existen dos tipos de azoospermia, una obstructiva, que está causada por una obstrucción o anomalía en cualquier zona del trayecto urogenital; y la secretora o no obstructiva, que consiste en un problema en la producción de espermatozoides de los testículos.
La secretora representa hasta el 70 por ciento de los casos, puede ser congénita o adquirida, y suele estar causada por factores hormonales, infecciones previas, tratamientos médicos agresivos o incluso factores ambientales.
En este tipo de casos, el primer tratamiento indicado podría ser el hormonal, aunque Balmori ha expresado que las técnicas de recuperación espermática son una opción siempre que se detecten espermatozoides viables, pues permiten obtener tejido testicular mediante una intervención mínimamente invasiva.
"Aunque los gametos masculinos extraídos suelen ser escasos, pueden emplearse en técnicas de reproducción asistida como la Fecundación 'in vitro' y la Fecundación 'in vitro' con inyección intracitoplasmática de espermatozoides (FIV-ICSI)", ha añadido.
Por otro lado, ha llamado la atención sobre la importancia de la preservación de la fertilidad masculina en un momento en el que se está produciendo un declive de la calidad del semen, y ha insistido en la necesidad de realizar estudios como un seminograma, ya que la azoospermia y otras alteraciones no suelen presentar síntomas evidentes.
Otra de las técnicas a tener en cuenta es la criopreservación de semen, sobre todo para hombres que se enfrentan a tratamientos médicos intensos o cirugías testiculares, lo que permite mantener la calidad y la viabilidad del mismo durante años.
Esto también cobra "especial relevancia" en casos de azoospermia secundaria, donde contar con esperma congelado puede marcar la diferencia a la hora de tener hijos.