Publicado 04/08/2026 15:57

Beber menos agua durante los viajes puede perjudicar el suelo pélvico: estos son los errores más comunes en verano

Archivo - La mujer necesita orinar
Archivo - La mujer necesita orinar - GRINVALDS/ ISTOCK - Archivo

MADRID 4 Ago. (EUROPA PRESS) -

La especialista en rehabilitación del suelo pélvico Soraya Hijazi Vega, miembro de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF), ha señalado que beber menos agua para evitar tener que ir al baño durante viajes puede aumentar la irritación vesical y contribuir al estreñimiento, perjudicando de este modo el suelo pélvico.

Hijazi ha explicado que los cambios de hábitos, viajes, comidas fuera de casa y más planes de ocio pueden impactar en la salud del suelo pélvico, sobre todo en personas con vejiga hiperactiva, incontinencia urinaria, prolapsos o trastornos de defecación.

En este contexto, ha identificado algunos de los errores más comunes durante el periodo estival y ha ofrecido recomendaciones al respecto. En primer lugar, ha aconsejado mantener una hidratación adecuada y limitar solo el exceso de líquidos antes de dormir cuando existan nicturia o despertares frecuentes.

La doctora ha apuntado que viajar sin planificar los síntomas urinarios supone otro desacierto, especialmente en el caso de personas con vejiga hiperactiva. Si los síntomas no están bien controlados, ha instado a consultar con un médico y, si es necesario, revisar el tratamiento.

A este respecto, ha detallado que existen tratamientos eficaces que permiten controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida. Si el viaje va a ser en autobús, ha sugerido que se confirmen aseos o paradas y ha destacado que, en algunos casos, el tren puede ser una alternativa más cómoda.

PASAR DEMASIADAS HORAS SENTADO

Soraya Hijazi Vega ha detallado que pasar demasiadas horas sentado también es perjudicial, por lo que ha precisado que los viajes largos en coche, tren o avión, junto con el descanso prolongado, empeoran el tránsito intestinal y pueden agravar síntomas relacionados con el suelo pélvico. Por ello, es recomendable levantarse con cierta frecuencia, caminar siempre que sea posible y mantenerse activo.

Descuidar la alimentación mediante comidas copiosas, horarios irregulares y menor consumo de frutas, verduras y alimentos ricos en fibra, algo habitual en vacaciones, puede favorecer el estreñimiento que, a su vez, aumenta la presión sobre el suelo pélvico y puede empeorar síntomas urinarios, prolapsos o trastornos defecatorios. Para prevenirlo, se aconseja el consumo de líquidos, fibra y evitar periodos prolongados de inactividad física.

El quinto error es permanecer mucho tiempo con el bañador mojado, ya que puede propiciar infecciones urinarias, que también se ven promovidas por actitudes como retrasar la micción de forma repetida y la falta de hidratación. Ante escozor al orinar, aumento de la frecuencia miccional, urgencia urinaria o dolor suprapúbico, ha aconsejado consultar a un especialista.

SUDOR, HUMEDAD Y ROCES

Además, ha detallado que el calor, el sudor, la humedad y el roce aumentan el riesgo de irritaciones en la piel perineal, en especial en personas con pérdidas de orina, absorbentes o disfunciones del suelo pélvico. Realizar una higiene adecuada, utilizar ropa interior transpirable, evitar prendas ajustadas y favorecer que la piel permanezca seca son algunas claves para la prevención de estos problemas.

En este punto, ha señalado que, en pacientes con incontinencia, es fundamental cambiar absorbentes cuando sea necesario y consultar ante irritación persistente, escozor o lesiones cutáneas.

Por último, se ha referido a la importancia que tienen los ejercicios de suelo pélvico y la actividad física y, en este sentido, ha advertido de que abadonar estos hábitos durante las vacaciones puede ser perjudicial. A su juicio, dedicar unos minutos al día al entrenamiento del suelo pélvico y de la musculatura abdominal profunda o core puede prevenir problemas futuros y mejorar síntomas existentes.

"La mejor prevención de muchas disfunciones del suelo pélvico no consiste únicamente en fortalecer la musculatura, sino en mantener hábitos saludables que eviten la sobrecarga continua de esta región: controlar el estreñimiento, mantener un peso adecuado, evitar el sedentarismo, cuidar la piel perineal y preservar la salud urinaria", ha puntualizado la doctora.

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