Los científicos deberían tener más en cuenta el sexo y el género

Publicado 07/11/2019 11:10:17CET

   MADRID, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -

   Pensar en el sexo y el género ayudaría a los científicos a mejorar su investigación, argumenta un nuevo artículo publicado en una edición especial del 150 aniversario de la revista 'Nature', en la que cinco expertos alertan de que estos factores son ignorados con demasiada frecuencia.

   Dicen que incorporar el sexo (el atributo biológico que distingue a las mujeres, los hombres o las personas intersexuales/hermafroditas) y el género (factores psicológicos, sociales y culturales que afectan la forma en que un individuo se identifica en la sociedad) podría mejorar los experimentos, reducir el sesgo y crear oportunidades para el descubrimiento y la innovación.

El artículo destaca una serie de ejemplos en los que la inclusión del sexo y el género ha llevado a una comprensión o visión avanzada, desde mariscos y hembras que responden de manera diferente al cambio climático, hasta robots sociales de género y mejoras en la visión por computadora generadas por la evidencia de que los sistemas de reconocimiento facial clasifican erróneamente El sexo de las mujeres de piel oscura es más frecuente que el de los hombres de piel clara.

   "Es sorprendente hasta qué punto el sexo y el género se pasan por alto en la ciencia --destaca el coautor doctor Robert Ellis, biólogo marino de la Universidad de Exeter (Reino Unido)--. Necesitamos incluir esto en todos los niveles de investigación y en todo lo que hacemos, o proporcionar una justificación científica sólida de por qué el sexo o el género no son importantes, según la evidencia experimental".

   "Las cosas ciertamente están mejorando --admite--. Por ejemplo, los maniquíes originales de la prueba de choque se basaron en un físico masculino, sin embargo, un estudio encontró que por ello las mujeres estadounidenses eran 47% más propensas que los hombres a sufrir lesiones graves en un choque comparable. Sin duda, esta información ayudó a los ingenieros a diseñar plataformas de prueba más sofisticadas que en última instancia evitarán lesiones graves o salvarán vidas".

   A su juicio, "el sexo y el género se consideran cada vez más importantes en la investigación, pero aún persisten los conceptos erróneos y la falta de consideración. Sabemos, por ejemplo, que el sexo de los investigadores puede afectar la forma en que interpretan sus observaciones, por lo que esto debe considerarse durante el proceso de investigación".

   El documento se enfoca en cuatro áreas clave: ciencias marinas, biomedicina, robótica e inteligencia artificial, pero los autores dicen que las lecciones se aplican en todas las disciplinas científicas. Destacan los éxitos científicos logrados debido a la consideración del sexo y / o el género.

   Por su parte, el doctor Tannenbaum, de los Institutos Canadienses de Investigación en Salud, señala nuestra comprensión más profunda de la base genética de las diferencias sexuales en la inmunidad.

   "Ahora sabemos que las células inmunes funcionan de manera diferente dependiendo de si tienen un complemento cromosómico XX o XY o si están expuestas a diferentes concentraciones de hormonas sexuales en el cuerpo. Hay implicaciones emocionantes para los tratamientos con anticuerpos y las nuevas inmunoterapias contra el cáncer. ¿Quién sabe? Las mujeres pueden ser tratadas de manera completamente diferente por la misma condición de salud --añade--. Los pacientes deben preguntar a su proveedor de atención médica si el tratamiento recomendado funciona igual de bien para las personas con su mismo sexo y género".

   Un estudio en ratones mostró, sorprendentemente, que los niveles de dolor que presentaron los animales cambiaron dependiendo de si un investigador masculino estaba en la habitación. Los investigadores concluyeron que los animales respondieron a un olor asociado con los hombres. Además, mientras que los animales machos y hembras mostraron esta respuesta, los ratones hembras fueron más sensibles.

   Robert Ellis, biólogo marino, destaca que "dentro de los océanos hay muchos ejemplos que destacan la importancia de considerar las diferencias de sexo dentro de las especies. En las tortugas marinas, la temperatura de incubación determina el sexo de las crías, por lo que el cambio climático podría representar una gran amenaza para este grupo y podría conducir a a la feminización total de algunas poblaciones de tortugas".

   "La biología marina también nos recuerda la necesidad de desafiar la suposición de que el sexo es binario y fijo --continúa--. Los peces payaso, por ejemplo, son 'hermafroditas protandrosos' (maduran como machos; algunos cambian a hembras). Viviendo en una estricta jerarquía social cada familia contiene una sola hembra dominante que se empareja con un solo macho grande en el grupo social".

   "Todos los individuos restantes siguen siendo juveniles --prosigue--. La eliminación de la hembra alfa da como resultado que el macho alfa cambie de sexo a hembra, con todos los subordinados subiendo un peldaño en la jerarquía social. Este fenómeno natural ciertamente agrega un giro de trama fascinante a la historia de la película 'Buscando a Nemo', pero también destaca un área clave de la biología que requiere un mayor estudio en relación con cosas como el cambio climático".

   La investigación apunta que el objetivo es "aumentar la transparencia, promover la inclusión y restablecer el valor predeterminado de la investigación para considerar cuidadosamente el sexo y el género, cuando corresponda". Por ejemplo, uno difícilmente asumiría que a los robots sociales se les atribuye un género masculino o femenino.

   Sin embargo, como la psicóloga social y robotista social la doctora Friederike Eyssel de la Universidad de Bielefeld, en Alemania, enfatiza que "las personas usan atajos mentales para evaluar entidades no humanas y a través del proceso de antropomorfizar robots sociales, los humanos incluso atribuyen género a los robots. La investigación empírica y experimental ha demostrado que esto impacta La percepción de tales nuevas tecnologías".

   "Además, los robots de género tienen fuertes implicaciones sociales y éticas que deben tener en cuenta los desarrolladores de robots sociales y las partes interesadas que tienen como objetivo implementar robots en varios dominios de uso en la vida cotidiana de las personas --destaca--. Al mismo tiempo, claramente, más investigación está llamado a explorar los efectos de las tecnologías de género en entornos de campo. La literatura existente marca un primer paso relevante para nuestra comprensión del papel del sexo y el género en el diseño y la adopción de nuevas tecnologías".

   La 'Perspectiva' de 'Nature' establece una hoja de ruta y hace un llamamiento a los investigadores, agencias de financiación, revistas y universidades para que coordinen los esfuerzos para implementar métodos sólidos de análisis de sexo y género.

   Y concluye: "Se han abierto los ojos y al integrar el análisis de sexo y género en su trabajo, los investigadores pueden mejorar la excelencia y la responsabilidad social en ciencia e ingeniería".