Publicado 01/01/2026 11:16

Ni confianza ni motivación: acercarte a tus sueños depende de algo que casi nadie se atreve a cuestionar

Archivo - Cumplir objetivos, año nuevo, 2026
Archivo - Cumplir objetivos, año nuevo, 2026 - BAONA - Archivo

    MADRID, 1 Ene. (EUROPA PRESS) -

Todos hemos sentido que perseguir una meta importante se convierte en un desafío casi imposible. Los obstáculos se multiplican, las dudas se apilan y, de repente, la pregunta "¿seré capaz de lograrlo?" parece más fuerte que nuestra propia determinación. No importa cuánto queramos avanzar: la mente se convierte en un enemigo silencioso.

Con 2026 recien comenzado, muchos nos planteamos objetivos importantes: cambiar de carrera, mejorar hábitos o alcanzar un sueño largamente postergado. Sin embargo, la clave no siempre está en la motivación o en reforzar la confianza: ¿y si la clave está en mirar nuestras propias dudas de otra manera?

LA DUDA QUE PUEDE IMPULSARTE

   Inducir dudas sobre las propias dudas puede aumentar el compromiso con los objetivos personales a largo plazo y, por tanto conseguirlos con mayor facilidad, según un estudio de la Universidad Estatal de Ohio en Estados Unidos, que sugiere que cuestionar la validez de las propias inseguridades puede fortalecer la determinación para alcanzar metas de identidad, sobre todo aquellas relacionadas con lo que una persona aspira a ser en la vida.

   La investigación, publicada en la revista 'Self and Identity', ha sido dirigida por el profesor de Psicología Patrick Carroll, a quien lo que le interesaba era descubrir qué sucede cuando las personas experimentan lo que se denomina una 'crisis de acción' al perseguir un objetivo de identidad: un objetivo a largo plazo centrado en quién se quiere llegar a ser en la vida.

¿QUÉ SE CONSIDERA UNA CRISIS DE ACCIÓN?

   Una 'crisis de acción' es un conflicto de decisiones en el que no estás seguro de si quieres seguir persiguiendo el objetivo; por ejemplo querer ser médico podría ser, por las dificultades y el trabajo para conseguirlo, un objetivo de identidad que lleve a una crisis de acción.

   El estudio descubre que cuando a las personas preocupadas por alcanzar una meta de identidad se las inducía a experimentar lo que se denomina duda metacognitiva, en realidad se comprometían más a lograr su meta.

   "Lo que encontró es que inducir dudas en las propias dudas puede proporcionar una fórmula para la confianza. Cuando se persiguen objetivos de identidad, inevitablemente surgen obstáculos. Puede llegar un punto en que el obstáculo sea lo suficientemente grande como para generar dudas sobre si se debe continuar", señala Carroll.

    La mayoría de las investigaciones sobre el tema se han centrado específicamente en estas dudas y en cómo pueden influir en si las personas siguen adelante con sus objetivos. Pero basándose en trabajos previos realizados por otros investigadores, Carroll decidió examinar la duda metacognitiva, que es la sensación de certeza que tiene una persona sobre la validez de sus pensamientos.

    En el caso de esta investigación, una persona puede tener dudas sobre si podrá lograr su objetivo. Pero ¿qué pasa si se le hace cuestionar si sus dudas son válidas?

ESTUDIO EN CASI 300 PERSONAS

   Carroll realizó dos estudios. Uno contó con 267 personas que participaron en línea. Primero, completaron una escala de crisis de acción sobre su objetivo personal más importante. La escala incluía preguntas como 'Dudo si debería seguir luchando por mi objetivo o desvincularme de él' y los participantes respondieron en una escala que iba desde 'totalmente en desacuerdo' hasta 'totalmente de acuerdo'.

   A continuación, se les indicó a los participantes que participarían en un segundo estudio, no relacionado, sobre el efecto de los ejercicios de escritura memorística. A la mitad de los participantes se les pidió que escribieran sobre una ocasión en la que sintieron confianza en su pensamiento. A la otra mitad se les pidió que escribieran sobre una ocasión en la que experimentaron dudas sobre su pensamiento.

   Después de completar el ejercicio de escritura, se pidió a todos los participantes que calificaran su grado de compromiso con el logro de su objetivo personal más importante, en una escala de 'nada comprometido' a 'muy comprometido'.

DUDA MÁS DUDA EQUIVALE A MENOS DUDA

   Los resultados mostraron que el ejercicio de escritura logró que las personas se sintieran más seguras o más dudosas de sus propios pensamientos sobre su objetivo de identidad, incluso aunque el ejercicio de escritura no estuviera directamente relacionado con sus objetivos.

   Así funcionó: Los participantes que dudaban de su objetivo de identidad y luego escribieron sobre una experiencia que les permitió sentirse seguros mostraron menos compromiso con su objetivo. En otras palabras, el ejercicio de escritura les dio más confianza en sus dudas sobre el logro de su objetivo.

   Por otro lado, quienes dudaban de su objetivo y escribieron sobre esa experiencia, en realidad mostraron un mayor compromiso con sus metas. Escribir sobre la duda les hizo cuestionar sus propias dudas sobre el logro de su objetivo.

   En cierto sentido, podría parecer que la duda es aditiva. Duda más duda equivale a más duda. Pero este estudio reveló lo contrario: Duda más duda equivale a menos duda.

   Carroll replicó los hallazgos en otro estudio, con 130 estudiantes universitarios, que utilizó una forma diferente de inducir la duda. En este estudio, Carroll empleó una técnica desarrollada por investigadores de la Universidad Estatal de Ohio, en la que los participantes completaban la escala de crisis de acción con la mano no dominante.

   "Investigaciones anteriores mostraron que el uso de la mano no dominante lleva a los participantes a tener dudas sobre sus propios pensamientos porque usan su escritura temblorosa como una señal de que sus pensamientos deben ser inválidos", afirma Carroll. Y eso es exactamente lo que descubríon este estudio.

    En dos estudios diferentes, los investigadores descubrieron que inducir la duda metacognitiva puede llevar a las personas a dudar de sus propias dudas. En la práctica, puede ser difícil para las personas inducir dudas sobre sus propias dudas. Una razón por la que funcionó en este estudio es que los participantes no eran conscientes de que la inducción de dudas estaba relacionada con sus dudas sobre el objetivo.

   Esto podría ser más efectivo si otra persona (un terapeuta, un maestro, un amigo o un padre) puede ayudar a una persona a cuestionar sus propios pensamientos y dudas. "No quieres que la persona sea consciente de que estás obligándola a cuestionar sus dudas sobre sus objetivos", explica Carroll quien afirma que esta técnica debe usarse con cuidado, porque podría potencialmente socavar el buen juicio si se usa en exceso o se aplica mal.

Si quieres que tus metas de 2026 realmente se cumplan, cuestionar tus dudas podría ser el primer paso que muchos ignoran.

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