Publicado 03/12/2020 07:54CET

Encuentran 10 metabolitos asociados con el riesgo de ictus

Imágenes de resonancia magnética de un cerebro
Imágenes de resonancia magnética de un cerebro - UNIVERSITY OF MISSOURI - Archivo

   MADRID, 3 Dic. (EUROPA PRESS) -

   Un nuevo análisis de estudios recientes ha encontrado que los niveles de 10 metabolitos detectados en la sangre están asociados con el riesgo de accidente cerebrovascular de una persona, según publican los en la edición en línea de 'Neurology', la revista médica de la Academia Estadounidense de Neurología.

   El metabolismo son las reacciones químicas que ocurren dentro de las células que convierten los alimentos en energía. Esa energía ayuda a mantener los procesos celulares. Los metabolitos son pequeñas moléculas que se encuentran en las células de nuestro cuerpo procedentes de los alimentos que comemos, los procesos químicos que ocurren dentro de nuestros cuerpos y los microbios. Son productos del proceso regulador de una célula. Incluyen lípidos, ácidos grasos, aminoácidos y carbohidratos.

   Los niveles de estas pequeñas moléculas pueden cambiar en respuesta a varios factores como enfermedades, genética o el medio ambiente, y pueden ser indicadores de salud celular, salud cardiovascular e incluso salud en general.

   "Dado que el accidente cerebrovascular es una causa principal de muerte y discapacidad grave a largo plazo en todo el mundo, los investigadores están buscando nuevas formas de identificar a los pacientes de alto riesgo, determinar las causas del accidente cerebrovascular y desarrollar estrategias de prevención", señala la autora del estudio, Dina Vojinovic, del Centro Médico de la Universidad Erasmus en Rotterdam, en Países Bajos.

   "Para nuestro análisis, examinamos una gran serie de metabolitos para obtener nuevos conocimientos sobre los cambios metabólicos que pueden ocurrir antes de un derrame cerebral", explica.

   Para el metanálisis, los investigadores combinaron los datos de siete estudios e identificaron a 38.797 personas que no habían sufrido un accidente cerebrovascular al comienzo del estudio. Los participantes proporcionaron historias clínicas, se sometieron a exámenes médicos y dieron muestras de sangre.

   Las muestras de sangre se analizaron con tecnología de resonancia magnética nuclear, que utiliza campos magnéticos, para examinar los niveles de 147 metabolitos. Luego, los investigadores determinaron cuántas personas habían sufrido un derrame cerebral desde dos años después hasta 15 años después, según el estudio.

   Un total de 1.791 personas sufrieron un accidente cerebrovascular o ictus durante el período de seguimiento. Los investigadores encontraron que 10 metabolitos estaban asociados con el riesgo de accidente cerebrovascular.

   La asociación más fuerte se encontró con el aminoácido histidina. La histidina proviene de fuentes de proteínas como carne, huevos, productos lácteos y cereales. Es un aminoácido esencial que ayuda a mantener la vida. Los investigadores encontraron que la histidina se asoció con un menor riesgo de accidente cerebrovascular isquémico, un accidente cerebrovascular causado por un bloqueo en un vaso sanguíneo, como un coágulo de sangre.

   "La histidina se puede convertir en histamina, que se ha demostrado que tiene un fuerte efecto sobre la dilatación de los vasos sanguíneos --señala Vojinovic--. También funciona como un neurotransmisor en el cerebro y se ha demostrado en algunos estudios que reduce la presión arterial y la inflamación, por lo que este hallazgo no es sorprendente".

   Con cada aumento de una desviación estándar en los niveles de histidina, las personas tenían un 10% menos de riesgo de accidente cerebrovascular. Estos no se explicaron por otros factores que podrían afectar el riesgo de accidente cerebrovascular, como la presión arterial alta, la diabetes, el tabaquismo y el índice de masa corporal.

   Los investigadores también encontraron que el colesterol de lipoproteínas de alta densidad, HDL y HDL2, considerado 'colesterol bueno', se asoció con un menor riesgo de accidente cerebrovascular isquémico. Las personas pueden mejorar sus niveles de colesterol bueno haciendo más ejercicio, perdiendo peso y reemplazando las grasas malas con grasas más saludables de alimentos como pescado, nueces, aceitunas y aguacates.

   El colesterol de lipoproteínas de baja densidad o colesterol malo, así como los triglicéridos, se asociaron con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular.

   Un metabolito llamado piruvato, que se produce cuando las células descomponen la glucosa, aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular de una persona. Con cada aumento de una desviación estándar en los niveles de piruvato, las personas tenían un 13% más de riesgo de accidente cerebrovascular isquémico.

   "El piruvato es fundamental para suministrar energía a una célula y en estudios anteriores se ha demostrado que disminuye la inflamación, mientras que, por el contrario, también aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular de una persona, por lo que se necesita más investigación", señala Vojinovic.

   "Nuestro análisis proporciona nuevos conocimientos sobre cómo el riesgo de accidente cerebrovascular puede verse afectado a nivel molecular --resalta--. También plantea nuevas preguntas. Se necesitan estudios futuros para investigar más los mecanismos biológicos subyacentes a estas asociaciones entre metabolitos y riesgo de accidente cerebrovascular".

   Una limitación del estudio fue el pequeño número de participantes que sufrieron un accidente cerebrovascular hemorrágico, lo que redujo la capacidad de los investigadores para detectar asociaciones para este tipo de accidente cerebrovascular.