Publicado 09/12/2020 11:35CET

Un estudio revela que 1 de cada 6 pacientes hospitalizados con Covid-19 ha sufrido eventos trombóticos

Sangre. Trombosis
Sangre. Trombosis - UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE MADRID - Archivo

MADRID, 9 Dic. (EUROPA PRESS) -

Uno de cada seis pacientes hospitalizados con Covid-19 ha sufrido eventos trombóticos; según un estudio publicado en abierto por la revista 'Chest', que cuenta como autor principal con el Jefe de Servicio Neumología del Hospital Universitario Ramón y Cajal, el doctor David Jiménez, y donde han participado el Grupo IRYCIS Epidemiología y Biestadística Clínica, investigadores del CIBER de Enfermedades Respiratorias (CIBERER), así como de distintas universidades y hospitales de EEUU, Reino Unido y Francia.

Así, los investigadores explican que la enfermedad causada por el SARS-CoV-2, además de causar patologías respiratorias, puede predisponer a los pacientes a padecer eventos tromboembólicos venosos, como consecuencia de la hipoxia, la inflamación excesiva o la activación plaquetaria.

La enfermedad tromboembólica venosa se caracteriza por la formación de un coágulo sanguíneo, con frecuencia en el interior de una vena profunda de las piernas. A veces, estos coágulos se desprenden alcanzando el árbol arterial pulmonar, lo que origina una tromboembolia del pulmón. Además, a este aumento del riesgo de trombosis, en ocasiones se suman un sangrado aumentado originado por el desequilibrio entre la producción y destrucción de plaquetas, el consumo de factores de coagulación en el contexto de una inflamación grave y el uso de agentes antiplaquetarios o anticoagulantes.

En esta revisión sistémica, realizada sobre más de 18.000 pacientes ingresados por Covid-19 recogidos en 49 estudios llevados a cabo en distintos países, entre el 1 de enero y el 31 de julio 2020, se evaluó la incidencia de eventos trombóticos venosos y/o hemorragias en pacientes hospitalizados por Covid-19. Así, observaron que el 17 por ciento de estas personas habían sufrido un evento trombótico venoso, con mayor riesgo en aquellos ingresados en UCI, donde la prevalencia alcanza el 27,9 por ciento, frente al 7,1% en los pacientes internados en unidades de hospitalización convencionales.

ESTIMAR LA INCIDENCIA AYUDA A UN MEJOR PRONÓSTICO

Según ha señalado el doctor Jiménez, "la estimación de la incidencia de eventos trombóticos y hemorrágicos en pacientes con Covid-19 es fundamental para pronosticar mejor a los pacientes, y para considerar estrategias que disminuyan su incidencia y los efectos derivados en los pacientes". En concreto, cuando se analizaron los casos de trombosis venosas profundas, se vio que estas afectaban al 12,1 por ciento de los pacientes y que un 7,8 por ciento sufrieron embolias pulmonares. Cuando el análisis se segmentaba por áreas geográficas, se pudo ver que la incidencia de eventos trombóticos en Europa era del 17,9 por ciento, frente al 23,7 por ciento en Asia y el 9,5 por ciento registrado en América del Norte.

Además, en este trabajo se ha reportado una incidencia significativa de hemorragias que afectaron hasta un 7,8 por ciento de los pacientes incluidos. Concretamente, gran parte de las mismas estaban relacionadas con el uso de dosis elevadas de antioagulantes "Las tasas, tanto de trombosis venosas como de hemorragia, son relevantes y merecen atención urgente para evaluar su significado clínico y para diseñar estrategias preventivas y terapéuticas que mejoren la supervivencia de los pacientes hospitalizados por COVID-19", ha detallado el doctor Jiménez.

Asimismo, el autor principal del estudio señala la importancia, desde una perspectiva práctica, de la identificación de los regímenes de tromboprofilaxis con mejor balance riesgo/beneficio tanto en los pacientes con Covid-19 ambulatorios como en aquellos hospitalizados en unidades médicas y en los que están en estado crítico. Por otra parte, destaca que la necesidad de nuevos estudios adicionales en este ámbito serán fundamentales para comprender la utilidad de terapias antitrombóticas o inmunomoduladoras más potentes, de cara a mitigar de manera segura el riesgo de eventos trombóticos y la mortalidad asociada.