El feto tiene sus propias bacterias intestinales (y se transmiten a la madre)

Publicado 28/10/2019 11:22:29CET
Un estudio muestra que el feto tiene su propio microbioma y que se transmite a l
Un estudio muestra que el feto tiene su propio microbioma y que se transmite a l - NATURE - Archivo

MADRID, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Ann & Robert H. Lurie Children's Hospital of Chicago (EEUU) han descubierto que un feto tiene su propio microbioma y han confirmado que éste se transmite a la madre, lo que podría ayudar a mejorar el crecimiento prematuro y el sistema inmune durante el embarazo de alto riesgo.

Según los investigadores, el estudio, que ha sido publicado en la revista 'JCI Insight' proporciona pruebas sólidas de que un microbioma complejo se transmite de la madre al feto.

El director de Investigación Asociado de Ciencias Básicas en el Instituto de Investigación Infantil Stanley Manne en Ann & Robert H. Lurie Children's Hospital of Chicago, Patrick Seed, ha detallado que, a diferencia de otros estudios que se basan solo en la secuenciación de ADN de próxima generación, validaron sus resultados de secuenciación con microscopía y técnicas de cultivo, para resolver una controversia de décadas sobre la existencia de un microbioma fetal.

"Ahora podemos buscar formas de impulsar el desarrollo del sistema inmunitario fetal y metabolismo al estimular el microbioma de la madre", ha afirmado el autor principal del estudio.

Se estima que el microbioma humano consta de más de un billón de bacterias en una sola persona, con 10 veces el número de células microbianas por cada célula humana. La investigación ha establecido que las características específicas del microbioma juegan un papel causal en la obesidad, alergia, asma, diabetes, enfermedades autoinmunes, depresión y una variedad de cánceres.

"Establecer un microbioma dinámico en el feto nos lleva a sospechar que la exposición controlada a los microbios entrena el desarrollo del sistema inmune y el metabolismo", ha revelado el doctor Seed.

Aún así, el investigador ha reconocido que se necesita más investigación para comprender mejor los mecanismos involucrados y cómo se puede intervenir para mejorar la salud de los niños al comienzo de la vida y en adelante.