Publicado 16/05/2024 13:47

Infosalus.- Los españoles pierden 7 años de vida sana por una discapacidad al no recibir una correcta rehabilitación, según SERMEF

Archivo - Rehabilitación tras un ictus.
Archivo - Rehabilitación tras un ictus. - CEN - Archivo

MADRID, 16 May. (EUROPA PRESS) -

Cada persona en España pierde siete años de vida sana por algún tipo de discapacidad generada por enfermedad o situación adversa de salud, debido a que no recibe una correcta rehabilitación o no la recibe a tiempo, frente al año que se pierde en los países nórdicos, según ha asegurado la presidenta de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF), rehabilitadora del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, la doctora Carolina De Miguel, durante la rueda de prensa celebrada este jueves en el marco del 62º Congreso Nacional de SERMEF.

Actualmente en España hay 4,3 millones de personas con algún tipo de discapacidad, siendo los trastornos musculoesqueléticos las patologías que demandan una mayor rehabilitación, entre las que se incluye concretamente el dolor lumbar, cervical y de hombro, según ha señalado la doctora de Miguel.

Esta situación tiene una gran relación con que la población española sea cada vez más envejecida, que tiene una mayor demanda de los servicios de rehabilitación ya que "no solo hay que tratar la discapacidad, sino prevenirla, es decir, evitar que los pacientes tengan unas secuelas de por vida", ha apuntado la experta.

Sin embargo, frente al aumento de demanda de los servicios de rehabilitación los especialistas y los pacientes se encuentran con la paradoja de que hay una carencia de médicos rehabilitadores, lo que provoca largas listas de espera en estas consultas. Según la doctora de Miguel, la media de rehabilitadores en Europa está en 3,3 por 100.000 habitantes, y en España esta cifra es de 2,6 rehabilitadores por cada 100.000 habitantes.

"Entre un tres y un cinco por ciento de la población precisa rehabilitación una vez al año, que es un porcentaje enorme. Las listas de espera en rehabilitación en España siguen estando muy altas. La media de espera en el Sistema Nacional de Salud para ser atendido en los Servicios de Rehabilitación y Medicina Física por patologías comunes ordinarias y no urgentes, como son las patologías osteoarticulares y artrosis, es de alrededor de cuatro meses", ha asegurado la doctora de Miguel, advirtiendo que esta cifra puede variar mucho entre comunidades autónomas y centros sanitarios.

Así, las cifras muestran que la demanda de atención rehabilitadora es mayor que la capacidad del SNS para atender a los pacientes. "Las repercusiones de estar en una lista de espera varían según las patologías y las circunstancias personales de cada paciente. Algunos procesos como el hombro doloroso, el dolor lumbar, las fracturas, los lindefedemas, los trastornos neurológicos, sufren un deterioro debido a la espera", ha señalado la máxima representante de los médicos rehabilitadores de España.

Con respecto al tiempo que tardan desde que son atendidos en consulta hasta que comienzan la rehabilitación, la vicepresidenta de la SERMEF y directora del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación en Hospital Sant Pau de Barcelona, la doctora Helena Bascuñana, ha explicado que este varía mucho entre comunidades autónomas pero que existen unas diferencias entre pacientes preferentes, ordinario o urgente. Así, los pacientes preferentes pueden esperar hasta tres semanas, los ordinarios un mes o mes y medio y, los pacientes urgentes, hasta siete días.

"La dificultad principal está en la barrera de entrada como, por ejemplo, los errores de derivación. La derivación a veces no es buena por el desconocimiento de las otras especialidades de la nuestra", ha explicado la doctora Bascuñana señalando que a veces se derivan pacientes que no necesitan rehabilitación o que podrían hacerla en casa, o viceversa. "Esperemos que la Inteligencia Artificial mejore esto porque yo invierto una hora y media cada día en clasificar los 100 pacientes diarios que entran en nuestro servicio y, si fuese mejor la derivación yo no tendría que invertir este tiempo en meterme en la historia clínica y saber si el paciente esta bien derivado", ha añadido.

Además, los rehabilitadores han reclamado que su especialidad no se trate en los grados de Medicina, lo que crea desconocimiento entre los médicos y poco interés. "Nos confunden con los fisioterapias, y el origen no es ni común, esto viene de la radiología. Nuestros compañeros desconocen lo que hacemos porque no estamos presentes en los grados de Medicina", ha apuntado la doctora Bascuñana.

Uno de los problemas estructurales de esta situación es la falta de plazas MIR en la especialidad de Medicina Física y Rehabilitación, que en la última convocatoria ha contado con 147 plazas, todas ellas cubiertas, pero, según han señalado desde SERMEF, el problema está en que siguen quedando plazas vacantes en hospitales, es decir, "hay más plazas disponibles que médicos para cumplir esas plazas".

Asimismo, las expertas han reclamado que en las comunidades autónomas no haya una planificación estratégica para atender patologías musculoesqueléticas que incluya una coordinación entre Atención Primaria y la atención especializada. Cabe destacar que los procesos musculoesqueléticos son los procesos que más atienden Atención Primaria y Rehabilitación de forma conjunta (con gran diferencia respecto al resto) entre los que prevalece el dolor lumbar, el dolor cervical y el dolor de hombro.

"En Madrid, por ejemplo, no existe, se atiende de forma independiente. Hay una lista de espera muy larga desde la consulta hasta que el paciente accede a la rehabilitación y esto provoca no solo una discapacidad importante, sino que se perpetúe en el tiempo", ha indicado la doctora Carolina de Miguel.

EL SESGO DE GÉNERO EN LA REHABILITACIÓN

Por otro lado, la presidenta del Comité Científico de la SERMEF y coordinadora de Investigación e Innovación del Instituto Clínic de Especialidades Médicas y Quirúrgicas (ICEMEQ) del Hospital Clínic de Barcelona, la doctora Sara Laxe, ha resaltado la importancia que tienen las diferencias de género en el aspecto de rehabilitación ya que las patologías no afectan igual a hombres y mujeres y el dolor no tiene por qué ser el mismo.

En este sentido, la doctora ha reivindicado que las mujeres no participen en ensayos clínicos ya que, solo un 30 por ciento participan en estudios, como es el caso del ictus, patología que es la principal causa de muerte y discapacidad en mujeres y que tiene una elevada infrarepresentación femenina en los estudios.

"Además, hay un sesgo en el tratamiento del dolor porque la mayoría de los fármacos han sido dieñados en modelos experimentales macho", ha asegurado.

Asimismo, es diferente el papel de los hombres y de las mujeres en los cuidados y, según ha aseverado la doctora Laxe, "las mujeres cuidadores tienen un impacto muy grande en la rehabilitación" y, una persona que tiene una cuidadora mujer tiene una recuperación mejor".

También existe un sesgo de género en la asistencia rehabilitadora ya que, según han apuntado, las mujeres acuden menos a los servicios de rehabilitación ya sea por falta de tiempo o porque simplemente creen que no lo necesitan o que van a tener más secuelas y directamente se les deriva a una residencia.

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