Imagen de recurso de láser dermatológico. - QUIRÓNSALUD
MADRID 8 Ene. (EUROPA PRESS) -
La jefa de la Unidad de Medicina Estética y Láser de Policlínica Gipuzkoa, Ana Melero, ha destacado que el láser dermatológico actual permite tratar cicatrices y manchas "de forma más precisa, segura y con una recuperación más rápida".
La especialista ha explicado que la evolución hacia láseres fraccionados y dispositivos que combinan distintas longitudes de onda ha posibilitado tratamientos individualizados que respetan el tejido sano y maximizan los resultados.
Las manchas solares y el melasma son motivos frecuentes de consulta, en especial tras los meses de mayor exposición al sol. "Después del verano vemos un aumento claro de consultas, ya que el daño solar intensifica las manchas existentes y favorece la aparición de nuevas. Es un momento en el que los pacientes buscan recuperar uniformidad y luminosidad, y el láser se convierte en una de las opciones más efectivas", ha detallado Melero.
Aunque la mayoría de los planes de tratamiento requieren varias sesiones, la experta asegura que los resultados suelen empezar a apreciarse pronto. "Tras las primeras sesiones, la piel suele verse más lisa, con un tono más uniforme y mayor luminosidad. Las manchas se van atenuando progresivamente y las cicatrices comienzan a suavizarse, generando una sensación de piel renovada desde las primeras semanas", afirma la jefa de la Unidad de Medicina Estética y Láser de Policlínica Gipuzkoa.
COMBINACIÓN DE TRATAMIENTOS PARA OPTIMIZAR RESULTADOS
En la práctica clínica, combinar diferentes tecnologías y técnicas potencia los beneficios de los tratamientos. "Siempre obtenemos mejores resultados cuando combinamos tratamientos realizados en consulta con una buena pauta dermocosmética en casa", resalta Melero.
Ejemplos de combinaciones eficaces incluyen láseres vasculares o luz pulsada con 'peeling's específicos para rosácea, el uso de láser pigmentario con principios despigmentantes para manchas, y láseres fraccionados o radiofrecuencia con microagujas para cicatrices.
En este contexto, el temor al dolor o a posibles daños cutáneos es frecuente, pero Melero subraya que los equipos actuales están diseñados para minimizar estas preocupaciones. "Los equipos actuales permiten trabajar con niveles de molestia manejables y con sistemas de anestesia tópica o frío local cuando es necesario. Cuando se realiza un diagnóstico médico adecuado y se siguen las recomendaciones, el riesgo es muy bajo", asegura.
Respecto a los cuidados, la especialista recalca la importancia de la fotoprotección y la hidratación: "Antes del tratamiento es fundamental evitar el sol y productos irritantes. Después, recomendamos hidratar bien la piel, utilizar protector solar de forma estricta y evitar la exposición solar durante las semanas posteriores. Con estas medidas, la recuperación suele ser rápida y segura".