Publicado 05/01/2026 10:25

Infosalus.- Un experto destaca que la testosterona es clave para el deseo sexual femenino

Archivo - Testosterona.
Archivo - Testosterona. - JARUN011/ISTOCK - Archivo

MADRID 5 Ene. (EUROPA PRESS) -

El urólogo y andrólogo François Peinado ha explicado que la testosterona es una hormona clave en la salud sexual de las mujeres, aunque sus niveles son más bajos que en los hombres, al tiempo que ha denunciado que las guías específicas para mujeres aún son limitadas.

"El descenso de esta hormona puede afectar diversas funciones del organismo, pero su diagnóstico resulta complejo porque no existe un consenso internacional sobre los valores 'normales' en mujeres", ha resaltado el jefe de Servicio del Centro médico-quirúrgico Olympia, del Complejo hospitalario Ruber Juan Bravo, quien ha añadido que, en la práctica clínica, el diagnóstico debe basarse en una evaluación integral de los síntomas, la historia médica y el contexto hormonal de cada paciente.

En este contexto, Peinado ha señalado que los síntomas del descenso de testosterona en mujeres son variados y a menudo se confunden con el envejecimiento o el estrés. Entre los más frecuentes están fatiga persistente y pérdida de energía, disminución del deseo sexual, ansiedad, irritabilidad o bajo estado de ánimo, insomnio o sueño no reparador, aumento de peso y dificultad para mantener masa muscular.

Otros síntomas incluyen sequedad vaginal y molestias en las relaciones sexuales, pérdida de masa ósea o tendencia a la osteopenia, irregularidades menstruales o infertilidad. Estos síntomas, especialmente cuando se presentan de forma combinada, justifican una evaluación médica específica, aclara el doctor Peinado.

Peinado indica que, aunque los niveles de testosterona disminuyen de forma natural con la edad -especialmente tras la menopausia-, existen también otras causas médicas que pueden contribuir a este descenso. Entre ellas se encuentran insuficiencia adrenal, hipopituitarismo, la extirpación ovárica (quirúrgica o por tratamientos oncológicos) y terapias hormonales prolongadas con estrógenos.

Con todo, el experto asegura que no siempre los niveles bajos de testosterona constituyen una enfermedad por sí mismos, sino que pueden ser una consecuencia de otras condiciones o de la propia transición fisiológica del cuerpo femenino.

Así, el diagnóstico requiere una historia clínica detallada, exploración física y análisis de sangre. Peinado explica que, dado que las guías específicas para mujeres aún son limitadas, la interpretación de los resultados debe ser personalizada, teniendo en cuenta la edad, el momento del ciclo menstrual y el estado hormonal global del paciente. "Este enfoque individualizado es el más prudente y científico, y suele dar mejores resultados que basarse únicamente en un valor numérico aislado", asevera.

DOSIS FISIOLÓGICAS DE TESTOSTERONA

Peinado indica que puede valorarse para algunas mujeres el uso de testosterona en dosis fisiológicas mediante diferentes formulaciones, como geles o cremas transdérmicas, parches hormonales, microinyecciones o pellets subcutáneos y suplementación con DHEA (precursor hormonal).

Pero advierte de que estos tratamientos deben realizarse siempre bajo control médico especializado, dado que un exceso de testosterona puede causar efectos secundarios como acné, aumento de vello, cambios de voz o alopecia.

Además de los tratamientos farmacológicos, el experto destaca que ciertos hábitos de vida saludables pueden favorecer el equilibrio hormonal, incluyendo una dieta rica en proteínas y grasas saludables -como omega-3, frutos secos o aguacate- ejercicio de fuerza y resistencia, sueño reparador y reducción del estrés crónico, así como mantener una vida sexual activa y satisfactoria. "Aunque sencillas, estas medidas son pilares de la salud hormonal y metabólica femenina", concluye Peinado.

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