Archivo - Ovulos, células madre - LUISMMOLINA/ ISTOCK - Archivo
MADRID 17 Mar. (EUROPA PRESS) -
La congelación o vitrificación de óvulos preserva la fertilidad en mujeres mayores de 35 años, ya que los guarda en su "mejor momento reproductivo" y permite usarlos con más garantías en el futuro, según la ginecóloga de la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital Quirónsalud Donostia y Policlínica Gipuzkoa, Marina Matute.
La fertilidad tardía, fenómeno que afecta a las mujeres que quieren ser madres a partir de los 35 años, conlleva mayor dificultad para lograr un embarazo y más riesgo de aborto. Este término está cada vez más presente porque las mujeres posponen la maternidad por "motivos sociales, laborales, de acceso a la vivienda o por priorizar otros aspectos de la vida". A partir de los 35 años, la reserva ovárica y la calidad de los óvulos disminuyen de forma "significativa", con mayor impacto a partir de los 40.
En estos casos, el riesgo de aborto aumenta debido a las alteraciones genéticas en los óvulos, y también se observa un incremento de las complicaciones durante la gestación, como la diabetes gestacional, la preeclampsia y los problemas durante el parto.
Por ello, cada vez más mujeres se plantean vitrificar sus óvulos para poder tener más opciones reproductivas en el futuro. Este tratamiento dura aproximadamente dos semanas, e incluye medicación hormonal y una punción ovárica bajo sedación para extraer y vitrificar los ovocitos. Aunque es un tratamiento seguro y con una recuperación "muy rápida", tiene efectos secundarios leves similares al síndrome premenstrual.
"Hoy en día la congelación o vitrificación de óvulos es un método altamente fiable, ya que los sistemas de congelación ultrarrápida evitan daños celulares. Aunque puede perderse un pequeño número de ovocitos al descongelarlos, la pérdida es mínima", ha afirmado la especialista.
EN TRATAMIENTOS ONCOLÓGICOS
La ginecóloga, a su vez, ha subrayado que este tratamiento no es únicamente beneficioso para mujeres que desean postergar la maternidad, sino que también está dirigido a pacientes jóvenes diagnosticadas de cáncer. "Es fundamental incluir esta opción en el manejo inicial, para evitar que los tratamientos oncológicos limiten su deseo gestacional futuro", ha detallado.
Marina Matute, por último, ha recomendado que si "existe la duda o el deseo de ser madre en el futuro, conviene informarse cuanto antes". De hecho, consultar la situación con un ginecólogo o con una clínica de reproducción asistida "puede orientar sobre la mejor decisión en cada caso".