Publicado 18/09/2026 12:59

Infosalus.- La semFYC demanda que la regulación del acceso de menores al vapeo se acompañe de control real y prevención continuada

Archivo - Vapear, cigarrillo electrónico, adolestecente
Archivo - Vapear, cigarrillo electrónico, adolestecente - ROMAN CHEKHOVSKOY/ ISTOCK - Archivo

MADRID 18 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) ha demandado este viernes que la regulación del acceso de menores a vapeadores, contemplada en el proyecto de ley del tabaco, vaya acompañada de "control real", para impedir la compra por internet o su consumo a través de terceros, y de acciones continuadas en prevención.

"De poco sirve que exista una prohibición si después cualquier adolescente puede comprar fácilmente estos productos por internet o acceder a ellos a través de terceros", han señalado los miembros del Grupo de Abordaje del Tabaquismo de la semFYC y coordinadores de la Semana Sin Humo José Manuel Iglesias y María Iglesias.

En el marco de la Semana Europea del Cáncer de Pulmón, los portavoces de la semFYC también han instado a actuar sobre la publicidad, especialmente en redes sociales, y trabajar la percepción de riesgo de los adolescentes. En este punto, han recordado que el mercado evoluciona rápidamente y "continuamente aparecen nuevos dispositivos y nuevas formas de consumo".

En el ámbito educativo, han abogado por ir más allá de "una charla una vez al año" e incidir en temas como qué contienen los vapeadores, cómo generan dependencia y cómo operan la publicidad y las redes. "Cuanto más tarde entre una persona joven en contacto con la nicotina, mejor. Y si conseguimos que nunca empiece, mucho mejor", han destacado.

Los expertos han advertido de que uno de los principales atractivos de los vapeadores, además de sus sabores, es la percepción de seguridad que los rodea, que no se corresponde con la evidencia disponible ni con el principio de precaución que debe aplicarse cuando se trata de población menor de edad.

"Para muchos adolescentes, vapear no es 'fumar'. El dispositivo no se parece a un cigarrillo, no huele igual y puede tener sabores agradables", han explicado, tras lo que han añadido que la presión social y el entorno digital también contribuyen a reducir la percepción de comportamiento de riesgo.

PUERTA DE ENTRADA AL TABACO

Sin embargo, los portavoces de la semFYC han aseverado que los vapeadores no son inocuos y, además, suponen en muchas ocasiones la puerta de entrada al tabaco, un hábito que en el 80 por ciento de los casos se inicia antes de los 20 años y que se trata de la principal causa del cáncer de pulmón, el de mayor mortalidad.

"Los estudios realizados hasta ahora concluyen que los adolescentes que empiezan a utilizar cigarrillos electrónicos tienen muchas más probabilidades de acabar probando posteriormente el cigarrillo convencional", han afirmado.

Los especialistas han advertido de que la nicotina puede afectar al desarrollo del cerebro de los adolescentes, sobre todo a funciones como la atención, el aprendizaje o el control de los impulsos. "Con menores de edad hablamos de un organismo que todavía está en desarrollo", han apuntado.

Según la última Encuesta sobre uso de drogas en enseñanzas secundarias (ESTUDES), un 27,3 por ciento de las personas entre 14 y 18 años manifestaba haber fumado una vez en la vida y un 15,5 por ciento en el último mes, mientras que el porcentaje asciende al 49,5 y al 27,1 por ciento, respectivamente, cuando se trata de cigarrillos electrónicos.

En este contexto, desde la semFYC han insistido en la necesidad de desmontar la idea de que vapear es un hábito inofensivo. "Tenemos que conseguir que las personas jóvenes entiendan que detrás de un dispositivo que puede parecer un simple accesorio hay, en muchos casos, nicotina y un producto capaz de generar dependencia", han remachado.

Contador

Contenido patrocinado