Publicado 21/05/2026 11:54

La SEN pide extender el 'Código crisis' a toda España para mejorar la atención urgente de las crisis epilépticas

Archivo - Mujer tumbada en el suelo, epilepsia, inconsciente
Archivo - Mujer tumbada en el suelo, epilepsia, inconsciente - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / TUNATURA - Archivo

MADRID 21 May. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Neurología (SEN) ha pedido que se extienda el 'Código crisis' en las crisis epilépticas a todo el territorio nacional para que se puedan activar circuitos asistenciales específicos y garantizar que los pacientes reciban atención neurológica urgente en el menor tiempo posible.

El neurólogo y coordinador del Grupo de Estudio de Epilepsia de la Sociedad Española de Neurología, Manuel Toledo, ha defendido que las crisis epilépticas urgentes deben considerarse una patología tiempo-dependiente, ya que la rapidez de actuación puede marcar la diferencia entre "una recuperación sin secuelas y la aparición de complicaciones graves".

El 'Código Crisis' tiene como objetivo mejorar la identificación, traslado, evaluación y tratamiento de los pacientes con crisis epilépticas urgentes y permitiría facilitar el acceso precoz a tratamientos agudos y anticrisis, reducir la recurrencia de las crisis, disminuir las estancias hospitalarias prolongadas y mejorar el pronóstico de los pacientes, sobre todo disminuyendo enormemente el riesgo de mortalidad del 5,3 por ciento actual a menos de un 0,4 por ciento. Sin embargo, actualmente su desarrollo continúa siendo desigual en España y desde la sociedad han insistido en implementarlo en todas las comunidades autónomas.

Con motivo del Día Nacional de la Epilepsia, que se celebra el 24 de mayo, la SEN ha recordado que esta enfermedad afecta a alrededor de 500.000 personas en España y continúa siendo una de las patologías neurológicas con mayor impacto sanitario y social. Además, se estima que cada año se diagnostican alrededor de 20.000 nuevos casos, principalmente en población infantil y en personas mayores de 65 años. De hecho, unos 100.000 niños padecen epilepsia en nuestro país.

La epilepsia es una enfermedad caracterizada por la aparición de crisis epilépticas recurrentes, producidas por una alteración de la actividad eléctrica de las neuronas de la corteza cerebral. Aunque socialmente se suele asociar la epilepsia con convulsiones y pérdida de conciencia, estas manifestaciones solo representan una parte de los casos. Muchas crisis, según los especialistas, pueden presentarse como ausencias, desconexión del entorno, sensaciones extrañas, alteraciones visuales, hormigueos, movimientos automáticos repetidos o episodios breves de pérdida de respuesta.

LAS CONVULSIONES SOLO APARECEN EN EL 20-30% DE LOS CASOS

Aun así, como ha explicado Toledo, la epilepsia no siempre se manifiesta de una forma estándar o especialmente llamativa y solo entre el 20 y el 30 por ciento de las crisis epilépticas se presentan como convulsiones, lo que hace que muchos pacientes, familiares e incluso profesionales sanitarios "no las identifiquen inicialmente como crisis epilépticas".

En este sentido, el retraso diagnóstico de la epilepsia puede alcanzar los 10 años en algunos pacientes. Además, se estima que hasta un 18 por ciento de los diagnósticos podrían ser falsos positivos. Por ello, la SEN ha recordado la importancia de realizar una valoración neurológica adecuada y pruebas diagnósticas específicas, especialmente la monitorización video-EEG prolongada, en todos aquellos pacientes con sospecha de epilepsia.

Esta enfermedad puede aparecer a cualquier edad, aunque su incidencia es especialmente elevada en niños y personas mayores. En la infancia suele estar relacionada con alteraciones del desarrollo cerebral o causas genéticas, mientras que en edades avanzadas se asocia con mayor frecuencia a enfermedades cerebrovasculares, ictus, tumores, traumatismos, enfermedades degenerativas u otras patologías relacionadas con el envejecimiento. De hecho, el aumento de la esperanza de vida está favoreciendo un incremento de casos en mayores de 65 años.

"El envejecimiento de la población española tendrá un impacto directo en la carga asistencial de muchas enfermedades neurológicas, incluida la epilepsia. Por ello, es previsible que la atención a la epilepsia en edades avanzadas sea un reto creciente para el sistema sanitario en los próximos años", ha destacado el neurólogo.

En los últimos años se han producido avances en el diagnóstico y tratamiento de la epilepsia, pero la epilepsia continúa teniendo un "elevado impacto" en la calidad de vida de los pacientes.

CARGA DE DISCAPACIDAD Y MORTALIDAD

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que es una de las enfermedades neurológicas con mayor carga de discapacidad y mortalidad. En Europa, las personas con epilepsia tienen una mortalidad entre 2 y 3 veces superior a la de la población general, una reducción de la esperanza de vida de entre 2 y 10 años y, en torno al 60 por ciento de los pacientes, presentan además comorbilidades psiquiátricas, neurológicas o intelectuales.

"La calidad de vida de las personas con epilepsia depende en gran medida de la frecuencia y gravedad de las crisis, pero también de la rapidez con la que se alcanza un diagnóstico correcto y se pauta el tratamiento más adecuado", ha explicado Manuel Toledo.

El especialista, a su vez, ha declarado que alrededor del 70 por ciento de los pacientes pueden controlar sus crisis con los tratamientos farmacológicos disponibles y aproximadamente un 5 por ciento pueden beneficiarse de tratamiento quirúrgico.

Desde la SEN han subrayado que hasta un 30 por ciento de los casos de epilepsia podrían prevenirse actuando sobre factores de riesgo modificables. La prevención de traumatismos craneales, el control de los factores de riesgo vascular, la vacunación y la prevención de infecciones del sistema nervioso, así como el adecuado seguimiento del embarazo y el parto, son medidas que pueden contribuir a reducir la incidencia de la enfermedad.

Al mismo tiempo, las crisis epilépticas constituyen un motivo frecuente de atención urgente y en España representan entre el 1 y el 3 por ciento de todos los ingresos anuales en Urgencias y hasta el 20 por ciento de las atenciones neurológicas urgentes en los hospitales.

El estatus epiléptico es la complicación más grave de todas, ya que se trata de una crisis prolongada o de una sucesión de crisis en las que el paciente no recupera completamente la conciencia. Esta complicación supone aproximadamente el 10 por ciento de las crisis epilépticas urgentes y se asocia a una mortalidad cercana al 20 por ciento a corto plazo.

En un contexto en el que aproximadamente un 10 por ciento de la población tendrá una crisis epiléptica a lo largo de su vida y alrededor de un 3 por ciento desarrollará epilepsia, el neurólogo ha recalcado la necesidad de seguir mejorando "tanto en prevención y diagnóstico como en atención urgente".

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