Publicado 27/07/2026 13:02

Los oncólogos destacan la consolidación de la inmunoterapia en el tratamiento del cáncer de cabeza y cuello

Archivo - Mujer joven tocando su cuello. Ganglios, tiroides, garganta.
Archivo - Mujer joven tocando su cuello. Ganglios, tiroides, garganta. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / SIAM PUKKATO - Archivo

   MADRID, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

   La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ha destacado que la inmunoterapia se ha consolidado como pieza importante en el tratamiento del cáncer de cabeza y cuello, y es que, "por primera vez en más de dos décadas", su incorporación a la terapia perioperatoria "ha demostrado mejorar los resultados del carcinoma escamoso de cabeza y cuello localmente avanzado resecable".

   "Los tumores de cabeza y cuello se localizan en una región anatómicamente compleja", ha indicado esta sociedad científica, para añadir que "tanto la propia enfermedad como los tratamientos con intención curativa pueden ocasionar secuelas físicas y funcionales muy estigmatizantes, con una importante repercusión sobre la calidad de vida y sobre funciones esenciales como el habla, la deglución y la respiración".

   En este sentido, y a colación de la celebración, este lunes, 27 de julio, del Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello, la SEOM ha ahondado en esta enfermedad en el marco de su campaña 'En Oncología, cada AVANCE se escribe en Mayúsculas'. Así, en la misma, ha expuesto que estos pacientes presentan con frecuencia malnutrición relacionada con el propio tumor, los tratamientos o las comorbilidades, por lo que la valoración y el soporte nutricional deben iniciarse desde el diagnóstico.

   En líneas generales, ha indicado que el informe 'Las cifras del cáncer en España 2026', de elaboración propia junto a la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN), muestra que en 2026 se diagnosticarán en España aproximadamente 11.409 nuevos casos de tumores de la cavidad oral, la faringe y la laringe. En concreto, 8.203 corresponderán a tumores de la cavidad oral y la faringe y 3.206 a cáncer de laringe.

   Los últimos datos disponibles de mortalidad, correspondientes a 2024, registraron 3.682 fallecimientos por estas localizaciones: 2.544 por tumores malignos del labio, la cavidad oral y la faringe y 1.138 por cáncer de laringe. Al respecto, ha señalado que el tabaco y el alcohol continúan siendo los principales factores de riesgo evitables, con un efecto sinérgico, aunque también ha aumentado la relevancia de los tumores relacionados con el virus del papiloma humano (VPH), especialmente los carcinomas de orofaringe.

   Ante todo ello, la SEOM ha manifestado que la cirugía ha evolucionado hacia procedimientos más conservadores y reconstrucciones microquirúrgicas complejas. De este modo, la transoral robótica permite abordar determinados tumores de orofaringe minimizando la morbilidad, mientras que las técnicas de preservación laríngea pueden conservar la fonación y evitar una traqueostomía permanente en pacientes seleccionados.

   "La introducción de la radioterapia de intensidad modulada y de técnicas de planificación cada vez más precisas ha permitido reducir la irradiación de órganos sanos y algunas secuelas, como la xerostomía", ha continuado, para añadir que "la radioterapia con protones puede disminuir la dosis recibida por determinados tejidos, aunque su indicación debe individualizarse y la disponibilidad es limitada".

MOMENTO DEL DIAGNÓSTICO

   Además, se ha referido a los tumores diagnosticados en estadios iniciales, en los que la cirugía o la radioterapia pueden administrarse como tratamiento único con intención curativa. Por su parte, en enfermedad localmente avanzada, el tratamiento debe individualizarse y combinar distintas modalidades y, según la localización y la posibilidad de resección, puede realizarse cirugía seguida de radioterapia o quimiorradioterapia adyuvante, o bien administrar quimiorradioterapia definitiva.

   "Cuando está indicada la quimiorradioterapia, la radioterapia concomitante con cisplatino sigue siendo el estándar en los pacientes candidatos", ha proseguido, para agregar que "en aquellos pacientes no candidatos a cisplatino, la combinación de radioterapia y cetuximab puede valorarse en casos seleccionados, aunque no debe considerarse equivalente en eficacia".

   En este sentido, ha citado los ensayos 'RTOG 1016' y 'De-ESCALaTE HPV', que han mostrado "resultados inferiores con cetuximab en términos de control tumoral y supervivencia en el cáncer de orofaringe relacionado con el VPH". "Asimismo, la adición de inmunoterapia a la quimiorradioterapia definitiva no ha demostrado hasta ahora un beneficio clínico en la población global", ha explicado.

   En esta línea, ha destacado el estudio en Fase 3 'KEYNOTE-689', que "demostró que añadir pembrolizumab antes de la cirugía y continuarlo después, junto con el tratamiento adyuvante indicado según el riesgo anatomopatológico, mejora la supervivencia libre de eventos". Por su parte, el trabajo en Fase 3 'NIVOPOSTOP' ha evaluado la incorporación de nivolumab a la quimiorradioterapia posoperatoria con cisplatino en pacientes operados con factores anatomopatológicos de alto riesgo, en el que "la supervivencia libre de enfermedad a tres años fue del 63,1 por ciento vs 52,5 por ciento con quimiorradioterapia sola, lo que representa una reducción relativa del 24 por ciento del riesgo de recaída o muerte", ha señalado.

   "Ante una recurrencia locorregional, debe valorarse en un comité multidisciplinar la posibilidad de cirugía o radioterapia de rescate", ha manifestado, mientras que ha indicado que "en pacientes previamente irradiados, puede considerarse la reirradiación en casos seleccionados".

   En cuanto al tratamiento sistémico, ha declarado la SEOM que "la incorporación de cetuximab a platino y 5-fluorouracilo mediante el esquema 'EXTREME' representó un avance histórico". "Posteriormente, el esquema 'TPEx' (docetaxel, cisplatino y cetuximab) no mejoró la supervivencia global frente a 'EXTREME', pero ofreció una duración más corta del tratamiento y un perfil de toxicidad más favorable", ha afirmado.

   Por último, y tras insistir en que la inmunoterapia "ha modificado sustancialmente el pronóstico de la enfermedad metastásica", y es que el estudio 'CheckMate 141', recoge que "nivolumab mejoró la supervivencia global frente al tratamiento elegido por el investigador en pacientes cuya enfermedad había progresado durante o después de un tratamiento con platino", ha expresado que, "en primera línea, el estudio 'KEYNOTE-048' estableció pembrolizumab en monoterapia para pacientes con expresión de PD-L1 CPS mayor o igual a 1 y pembrolizumab asociado a platino y 5-fluorouracilo como tratamiento de referencia en pacientes que precisan una respuesta más rápida o presentan una mayor carga tumoral".

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