Publicado 19/05/2026 16:54

Un protocolo de actuación para orientar y apoyar a las empresas cuando a un trabajador se le diagnostica cáncer

Presentación del protocolo de actuación para las empresas y personas con cáncer en edad laboral.
Presentación del protocolo de actuación para las empresas y personas con cáncer en edad laboral. - ASOCIACIÓN ESPAÑOLA CONTRA EL CÁNCER

MADRID 19 May. (EUROPA PRESS) -

La Asociación Española contra el Cáncer (AECC) ha presentado el 'Protocolo de actuación para el entorno laboral ante una persona con cáncer', elaborado junto con el Consejo General de la Psicología, para ofrecer orientación y apoyo a las empresas ante los desafíos laborales, personales y organizativos que surgen cuando una persona trabajadora es diagnosticada de cáncer, promoviendo al mismo tiempo entornos laborales "más humanos, comprometidos y centrados en el bienestar de las personas".

En España, alrededor de 290.000 personas son diagnosticadas de cáncer cada año y de ellas, un 38 por ciento tienen entre 18 y 65 años, por lo que más de 110.500 personas sufrirán un diagnóstico de cáncer en edad laboral. Esta situación impacta, además de física, psicológica y socialmente, en la vida profesional del paciente.

Según los expertos, un proceso oncológico repercute directamente en la carrera profesional de la persona diagnosticada, sus oportunidades de desarrollo, promoción y estabilidad económica.

Además, en España hay más de 800.000 supervivientes de cáncer en edad laboral y según datos del Observatorio del Cáncer de la Asociación, el 53 por ciento siente que la enfermedad ha frenado su progresión profesional, casi un 50 por ciento ha experimentado impedimentos para hacer su trabajo y un 23,4 por ciento se ha visto obligado a dejar el trabajo.

La situación actual indica que el diagnóstico de cáncer en edad laboral es una realidad con un impacto "cada vez mayor" debido a un aumento en el número de diagnósticos en edades más tempranas; la mejora de la supervivencia gracias a los avances en investigación y tratamiento y la prolongación de la vida laboral debido al aumento de la edad de jubilación.

Los profesionales y pacientes han insistido en que el impacto del cáncer en la vida laboral varía ampliamente en función de diversos factores personales, laborales y clínicos: edad, nivel educativo y tipo de diagnóstico, así como las características del puesto de trabajo y las responsabilidades de la persona trabajadora.

La directora del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), Aitana Gari Pérez, ha detallado que la fatiga persistente asociada al cáncer, las secuelas físicas derivadas de los tratamientos, la ansiedad o el miedo a la recaída "pueden dificultar enormemente la reincorporación", por lo que ha pedido a las empresas que tengan en cuenta este tipo de inconvenientes.

"Una empresa que facilita la actividad laboral a personas con enfermedades graves, como es el caso del cáncer, es una empresa que apuesta verdaderamente por el bienestar integral de sus trabajadores y trabajadoras", ha sumado.

GASTOS DE MÁS DE 10.000 EUROS

Por su parte, la directora general de la Asociación Española Contra el Cáncer, Isabel Orbe, ha explicado que un diagnóstico de cáncer también afecta a las familias y a su situación familiar.

"Se estima que los ingresos familiares disminuyen en un 25 por ciento, pero los gastos aumentan ya que el cáncer provoca un coste económico, al 41 por ciento de las familias, superior a 10.000 euros durante la enfermedad", ha asegurado.

La responsable del Observatorio del Cáncer de la Asociación, Belén Fernández, ha indicado que el trabajo remunerado es una "necesidad para todos", para poder tener independencia económica, autocontrol, autoestima, y, en general, vivir con normalidad.

Por su lado, la responsable de la Unidad de Psicooncología de la AECC, Carmen Yélamos, ha señalado que la mayoría de las empresas no cuentan ni con herramientas ni con criterios para poner en marcha un proceso de actuación con una persona que tiene un diagnóstico de cáncer.

En este sentido, el protocolo abordará aspectos "clave" como la sensibilización, la confidencialidad, la adaptación del puesto de trabajo y el acompañamiento en las distintas fases del proceso oncológico, incluida la reincorporación laboral para los supervivientes de cáncer. Además, este protocolo se puede aplicar a cualquier tipo de empresa respondiendo a las "necesidades del tejido empresarial español".

PROYECTO PILOTO CON 29 EMPRESAS

Para el desarrollo del proyecto piloto, han participado un total de 29 empresas, entre las que se encontraban 7 que tuvieron casos activos durante el periodo de pilotaje, sumando un total de 29 personas afectadas por un diagnóstico oncológico en las empresas participantes.

Este proyecto se diseñó con el objetivo de evaluar la viabilidad del protocolo y de los materiales asociados con un grupo diverso de empresas (gran empresa, pymes y micro pymes), con representación territorial y sectorial, garantizando su adecuación al marco normativo vigente.

De las 29 personas afectadas por la enfermedad, 7 participaron en la evaluación a través de cuestionarios. El 57 por ciento indicó que hablar abiertamente sobre el cáncer en el trabajo le resultó muy útil para su experiencia laboral y el 71 por ciento valora que la comunicación de la empresa fue clara y efectiva.

Además, el 57 por ciento considera que las medidas implementadas por la empresa le han ayudado a suavizar la gravedad y las dificultades del proceso de reincorporación.

"El retorno al trabajo, siempre que exista el alta médica, reviste una gran importancia debido al impacto emocional y en la calidad de vida de la persona afectada. Es necesario abordar cada caso de manera única, desarrollando planes individualizados para cada acompañamiento, donde se tengan presentas las necesidades y secuelas de cada persona" ha señalado durante la presentación la gestora de proyectos de Atención a Pacientes y Usuarios de la Asociación Española Contra el Cáncer, Ana Monroy.

Para garantizar la reincorporación, tal y como han explicado los expertos durante el evento, es importante diseñar un "plan individualizado de acompañamiento y retorno al trabajo" que tenga en cuenta aspectos como las funciones previas al diagnóstico, las condiciones tras el alta médica, las capacidades y limitaciones para desempeñar el trabajo u otras funciones que puedan realizarse sin problemas.

Las empresas participantes indicaron algunas medidas concretas para mejorar la situación laboral y acompañar a las personas diagnosticadas con cáncer como la creación de una bolsa de horas para que los trabajadores puedan acompañar a un familiar a pruebas, tratamientos o visitas médicas o la adaptación de la jornada laboral, incluyendo adaptación en el horario o teletrabajo, para aquellos casos en los que un familiar del trabajador deba someterse a tratamientos periódicos.

Por su parte, el presidente de la Asociación Española contra el Cáncer, Ramón Reyes, ha apuntado que este protocolo nace de una realidad que "ya está presente en cada empresa y en cada familia", la realidad de que el cáncer también impacta en la vida laboral de miles de personas.

"Durante el piloto hemos comprobado que acompañar adecuadamente a las personas trabajadoras con cáncer no solo mejora su bienestar, sino también el clima y la capacidad de respuesta de las propias organizaciones. Por eso hemos querido construir esta herramienta junto a pacientes, empresas, agentes sociales y la administración, a través del INSST, para que sea útil, realista y adaptable a la diversidad empresarial española, desde las micropymes hasta las grandes compañías, ha recordado.

Desde el Consejo General de la Psicología de España, dentro de la División de trabajo, Pilar del Pueblo ha destacado que este protocolo nace para ayudar a las empresas a acompañar mejor a las personas con cáncer en el entorno laboral, facilitando una reincorporación "más humana y adaptada".

Al mismo tiempo, ha defendido que cuidar a las personas trabajadoras fortalece el bienestar, la confianza y el compromiso dentro de las organizaciones.

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