Publicado 09/02/2021 07:24CET

Salud.-La cirugía fetal de la espina bífida conduce a una mejor movilidad en los niños en edad escolar

Feto, embrión
Feto, embrión - NATURE - Archivo

MADRID, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -

Nuevos hallazgos muestran que la cirugía fetal para reparar la espina bífida se suman al creciente cuerpo de investigación que afirma los beneficios de la reparación prenatal de la columna vertebral y que confiere mejoras físicas que se extienden hasta la infancia, según publican los investigadores en la revista 'JAMA Pediatrics'.

Los investigadores han comprobado que los niños que se habían sometido a una cirugía fetal por mielomeningocele, la forma más grave de espina bífida, eran más propensos que los que recibieron reparación posnatal a caminar de forma independiente, subir y bajar escaleras y realizar tareas de cuidado personal como usar un tenedor, lavarse las manos y cepillarse los dientes. También tenían músculos más fuertes en las piernas y caminaban más rápido que los niños que se sometieron a una cirugía de espina bífida después del nacimiento.

"Este estudio muestra que los beneficios de la cirugía fetal para la espina bífida se extienden más allá de la primera infancia y hasta la primera década de vida de un niño", resalta N. Scott Adzick, cirujano en jefe del Children's Hospital of Philadelphia (CHOP), director del Centro de Diagnóstico y Tratamiento Fetal de CHOP y coautor del estudio.

"Esto es especialmente importante debido a las preocupaciones planteadas anteriormente de que las ventajas de la cirugía fetal pueden disminuir con el tiempo --prosigue--. Contrariamente a esas preocupaciones, parece haber un beneficio a largo plazo de la protección neural en el útero".

La espina bífida es un defecto congénito que ocurre cuando un área de la columna vertebral no se forma correctamente, dejando una sección de la médula espinal y los nervios espinales expuestos a través de una abertura en la espalda. La afección a menudo produce debilidad o parálisis debajo de la ubicación del defecto, lo que lleva a la incapacidad para caminar sin ayuda y a la pérdida del control de la vejiga y los intestinos en muchos niños.

Para evaluar los resultados físicos a largo plazo de los pacientes que se sometieron a cirugía fetal por espina bífida, los investigadores evaluaron a los participantes del estudio histórico 'Management of Myelomeningocele Study' (MOMS), que fue codirigido por investigadores del CHOP, el Vanderbilt University Medical Center y la Universidad de California, junto con el centro de coordinación de datos en el Centro de Bioestadística de la Universidad George Washington y publicado en 2011 en el 'New England Journal of Medicine'.

Ese estudio comparó los resultados de la reparación prenatal y posnatal tradicional del mielomeningocele a los 12 y 30 meses y demostró que la reparación prenatal puede ofrecer beneficios significativos. Los bebés con espina bífida que se sometieron a cirugía fetal tenían menos probabilidades de necesitar una derivación para la acumulación de líquido cefalorraquídeo en el cerebro. También podían caminar mejor dos años y medio después de la cirugía que los operados después del nacimiento y tenían una mejor función motora en general.

Los investigadores estudiaron a casi todos los niños de MOMS cuando estaban en edad escolar y en 2020 publicaron los resultados generales de MOMS2: Seguimiento del estudio de manejo del mielomeningocele en pediatría.

Centrándose principalmente en los resultados neurocognitivos y en las habilidades motoras, los investigadores encontraron que hasta diez años después de la cirugía, los niños que habían recibido reparación prenatal mostraban mejores habilidades motoras gruesas y finas. También continuaron necesitando menos derivaciones, cirugías y cateterismos e informaron una mejor calidad de vida.

En análisis separados, demostraron un mejor control sobre la vejiga y las deposiciones. Los niños que se sometieron a una cirugía fetal tenían casi seis veces más probabilidades de ir al baño solos que los que fueron operados después del nacimiento.

En MOMS2, los investigadores evaluaron a los niños en una visita de estudio integral cuando el niño tenía entre 5 y 10 años. Los niños se sometieron a un examen físico y una evaluación del funcionamiento de las habilidades motoras, de autocuidado y recreativas.

Los pacientes fueron evaluados en cuanto a habilidades físicas, como poder sentarse erguidos de forma independiente y, para aquellos que podían caminar, poder realizar habilidades como saltar, subir y bajar escaleras y pararse sobre un pie.

De las 183 familias inscritas en el ensayo MOMS, 154 niños recibieron la evaluación del funcionamiento físico como parte de MOMS2. Aquellos en el grupo de cirugía fetal realizaron un mayor porcentaje de habilidades de autocuidado apropiadas para su edad (90,8%) en comparación con los niños en el grupo de reparación posparto (85,5%) y pudieron completar mejor tareas como usar un tenedor, cepillarse los dientes y lavarse y secarse las manos.

Los niños que se sometieron a cirugía fetal también tenían un 70% más de probabilidades de caminar de forma independiente, a velocidades más altas y con un mejor estilo de caminar, y eran más expertos en habilidades motoras avanzadas como subir y bajar escaleras en comparación con los niños del grupo de reparación posnatal.

Los del grupo de cirugía fetal también tenían más del doble de probabilidades de caminar sin aparatos ortopédicos en las piernas en comparación con los niños del grupo de reparación posnatal.

"Estos datos son importantes para demostrar que la cirugía fetal para la espina bífida mejora la movilidad hasta bien entrada la edad escolar, pero las implicaciones de estos resultados son aún más profundas", resalta la primera autora Amy J. Houtrow, de la División de Medicina de Rehabilitación Pediátrica Jefe del Hospital Infantil UPMC de Pittsburgh.

"Cuando los niños pueden moverse de forma independiente e interactuar con sus compañeros, cambia drásticamente la forma en que se relacionan con el mundo. Una mejor movilidad facilita la socialización y mejora su calidad de vida en general --destaca--. Además, demostrar más independencia con habilidades de autocuidado en la edad escolar significa que es más probable que sean independientes como adultos".

Como pionero en el campo, el CHOP comenzó a realizar cirugía fetal para la espina bífida en 1998, tres años después de que el CHOP lanzara el Centro de Diagnóstico y Tratamiento Fetal. Desde entonces, el Centro ha seguido mejorando la técnica y publicando sobre la práctica, lo que ha dado lugar a avances significativos.

"Cuando comenzamos a realizar cirugía fetal hace más de dos décadas, lo hicimos con la esperanza de que el procedimiento mejoraría la vida de los niños y sus familias --recuerda el doctor Adzick--. A medida que continuamos mejorando la técnica, acortando los tiempos de la cirugía y aumentando la edad gestacional al nacer, nos sentimos alentados por estos resultados, que muestran los beneficios duraderos de la cirugía fetal".