Publicado 04/01/2026 08:56

Solo 30 gramos podrían cambiar la vida de niños con alergia al cacahuete

Archivo - Cacahuete, maní.
Archivo - Cacahuete, maní. - URBAZON/ISTOCK - Archivo

   MADRID, 4 Ene. (EUROPA PRESS) -

Vivir con alergia al cacahuete no es solo evitar un alimento: es convivir con el miedo constante a una reacción inesperada. Para muchos niños y sus familias, cada comida fuera de casa, cada cumpleaños o excursión escolar se convierte en un ejercicio de vigilancia extrema y ansiedad silenciosa.

Durante años, la medicina ha intentado ofrecer soluciones que ayuden a reducir ese riesgo, aunque no siempre han sido fáciles de seguir ni asumibles para todos. Ahora, una nueva investigación abre la puerta a un enfoque diferente que podría cambiar la forma en la que se protege a los más pequeños frente a esta alergia tan común... y lo hace partiendo de una idea tan sencilla como inesperada.

CUANDO LA PROTECCIÓN EXIGE MÁS DE LO QUE MUCHOS PUEDEN ASUMIR

    Los niños con alergia al cacahuete podrían no necesitar grandes dosis de inmunoterapia oral (ITO) para aumentar su protección, una dosis pequeña puede ayudar a reducir el riesgo de reacciones graves por exposición accidental, con menos efectos secundarios que el tratamiento estándar actual, según un nuevo estudio dirigido por el Hospital para Niños Enfermos (SickKids) y el Hospital Infantil de Montreal en Canadá.

    La alergia al cacahuete afecta a casi el 2% de niños y adultos, y contribuye cada vez más a los ingresos hospitalarios. La inmunoterapia oral de cacahuete es un método para aumentar la cantidad de cacahuete que un niño puede consumir antes de experimentar una reacción, lo que ayuda a protegerlos de la contaminación accidental. Los niños que reciben inmunoterapia oral de cacahuete consumen una cantidad de cacahuete que aumenta gradualmente con el tiempo hasta alcanzar una dosis de mantenimiento que se consume regularmente, incluso después del tratamiento, para mantener los beneficios.

   Si bien la inmunoterapia oral con cacahuete puede ayudar a los niños con alergia a generar protección, los enfoques actuales utilizan grandes dosis que requieren un tratamiento prolongado, una estrecha supervisión médica y, a menudo, pueden dar lugar a la interrupción debido al desagrado por el sabor y a los efectos secundarios de reacciones alérgicas como la anafilaxia.

   El estudio es el primero de su tipo en comparar un tratamiento de inmunoterapia oral con cacahuetes de uso común con dosis reducidas en niños, y proporciona evidencia para respaldar una dosis significativamente más baja que podría aumentar la accesibilidad al tratamiento y ayudar a proteger a más niños con alergia al maní.

¿Y SI NO HICIERA FALTA TANTO PARA ENTRENAR AL SISTEMA INMUNOLÓGICO?

   Para investigar la seguridad y eficacia de una dosis de mantenimiento muy baja de inmunoterapia oral, el estudio, publicado en el 'Journal of Allergy and Clinical Immunology', asignó aleatoriamente a 51 niños con alergia a tres grupos: tratamiento de dosis baja (mantenimiento de 30 mg), tratamiento de dosis estándar (mantenimiento de 300 mg) o evitación (sin inmunoterapia oral con cacahuete).

    Ambos grupos de tratamiento con OIT de cacachuete experimentaron aumentos significativos y similares en su umbral de reacción alérgica al fruto seco, lo que demuestra que comer incluso pequeñas cantidades es mejor que evitarlo cuando se trata de entrenar al sistema inmunológico para que controle más su alergia.

   "Nos emocionó descubrir que las dosis de mantenimiento de la ITO de cacahuete pueden ser mucho más bajas de lo que se creía y, aun así, contribuir a resultados positivos. Cuantas más opciones tengamos, mejor podremos apoyar la experiencia de los pacientes y brindar una atención significativa y personalizada", afirma la doctora Julia Upton, jefa de la División de Inmunología y Alergia, Investigadora del Proyecto en el Instituto de Investigación SickKids, codirectora del Programa de Alergia Alimentaria y Anafilaxia de SickKids y coautora principal.

UN ENFOQUE MÁS FLEXIBLE QUE PONE A LAS FAMILIAS EN EL CENTRO

    Los niños que estaban en el grupo de mantenimiento de 30 mg tuvieron menos reacciones adversas que el grupo de mantenimiento de 300 mg y ninguno abandonó el tratamiento. "Esta dosis es lo suficientemente pequeña como para que incluso los niños a quienes no les gusta el sabor puedan continuar el tratamiento", afirma el doctor Thomas Eiwegger, coautor principal del estudio y científico adjunto del programa de Medicina Traslacional.

    Es la primera vez que se compara la dosis estándar con una dosis tan baja, pero la dosis mínima de mantenimiento para obtener un beneficio podría ser incluso inferior a 30 mg.

    El equipo de investigación señala que algunos niños y familias podrían optar por mantener dosis muy bajas, mientras que otros podrían preferir aumentarlas con el tiempo según sus objetivos. Este estudio marca un paso importante para impulsar el desarrollo de protocolos seguros y eficaces para la ITO de cacahuete. En última instancia, el objetivo es que la ITO de cacahuete sea accesible para más niños alérgicos al cacahuete.

    "El estudio descubrió que cantidades muy pequeñas, que se asocian con menos reacciones, podrían usarse con la misma eficacia que grandes cantidades para la inmunoterapia oral, lo que la hace más segura y accesible para más canadienses, incluso aquellos que son muy sensibles al alérgeno", añade el doctor Moshe Ben-Shoshan, coautor principal del estudio, especialista en alergia e inmunología pediátrica del Hospital Infantil de Montreal y científico del Programa de Enfermedades Infecciosas e Inmunidad en Salud Global del Instituto de Investigación del Centro de Salud de la Universidad McGill.

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