Publicado 22/06/2026 17:00

Visión borrosa en verano: la evaporación de la lágrima es la clave

La pérdida de nitidez visual en días de calor responde generalmente a evaporación acelerada de la lágrima, según experto
La pérdida de nitidez visual en días de calor responde generalmente a evaporación acelerada de la lágrima, según experto - UCM

   MADRID, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

   El investigador en formación del Departamento de Inmunología, Oftalmología y Otorrinolaringología (ORL) de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), José Matamoros, ha señalado que la pérdida de nitidez visual en los días calurosos "responde, por lo general, a la evaporación acelerada de la lágrima".

   Esta consecuencia "rara vez se debe a un daño estructural interno inmediato", ha indicado al respecto del hecho de que se suela "asociar los peligros del verano con la piel o la deshidratación general" y no con los ojos, que "son uno de los órganos más expuestos y sensibles a las oscilaciones térmicas".

   A juicio de Matamoros, "para funcionar correctamente, el ojo humano necesita mantener un equilibrio fisiológico y, sobre todo, una hidratación constante". "La parte más externa del ojo, la córnea, no tiene vasos sanguíneos, se nutre y se oxigena principalmente a través de la película lagrimal", ha indicado, para añadir que esta "es una estructura sofisticada compuesta por tres capas".

   En este sentido, ha informado en relación con la mucosa, que es la interna y que "permite que la lágrima se adhiera a la superficie del ojo"; la acuosa, que es la intermedia y que "nutre e hidrata la córnea; y la lipídica, que es la externa y que es "una fina capa de grasa que evita que el agua de la lágrima se evapore rápidamente".

   "Existe una relación directa entre la hidratación de nuestro cuerpo y la calidad de esta superficie ocular", ha manifestado, para agregar que "cuando la temperatura ambiental se dispara, el cuerpo prioriza la sudoración para enfriarse, lo que puede provocar una deshidratación sistémica" si no se reponen líquidos. "Si el organismo está deshidratado, la producción de lágrima disminuye, dejando al ojo desprotegido ante el entorno", ha insistido.

   Matamoros ha apuntado que "a temperaturas elevadas, la capa lipídica de la lágrima se vuelve inestable y el componente acuoso se evapora a una velocidad muy superior a la habitual". "Al romperse esta barrera protectora, la superficie de la córnea se irregulariza", ha afirmado, tras lo que ha declarado que "dado que la lágrima funciona como la primera 'lente' que atraviesa la luz al entrar al ojo, cualquier imperfección en ella provoca visión borrosa transitoria, fluctuaciones visuales y fatiga ocular".

EXPOSICIÓN AL AIRE ACONDICIONADO

   Además, ha subrayado que hay que sumar a lo anterior el aire acondicionado, sistemas que enfría el ambiente "eliminando la humedad del aire". "Pasar horas en una oficina o en el coche con el flujo de aire directo equivale a someter a los ojos a un desierto artificial, acelerando el síndrome del ojo seco", ha señalado, al tiempo que ha realizado otra advertencia al indicar que cuando se pasa del calor moderado a las temperaturas extremas de una ola de calor, "los riesgos se agravan" porque "la deshidratación severa afecta a la presión sanguínea y al flujo vascular que llega a la retina y al nervio óptico".

   "En contextos de insolación o golpe de calor, el sistema de autorregulación del organismo colapsa", ha proseguido, sosteniendo que "esto puede manifestarse a nivel visual con dificultad severa de enfoque, aparición de mareos asociados al movimiento ocular y visión en túnel o pérdida momentánea de la visión periférica". Ello representa "señales de alarma críticas que indican que el cerebro y el sistema visual están sufriendo por el estrés térmico y requieren atención médica e hidratación inmediata", ha apuntado.

   Con todo, y una vez expuestas las diferencias entre el calor y la radiación ultravioleta, este especialista ha realizado una serie de recomendaciones, como beber agua "de manera regular" para "mantener la estabilidad de la producción lagrimal", usar "gafas de sol homologadas" y "gotas humectantes de manera preventiva si va a estar expuesto al aire acondicionado o ambientes calurosos", parpadear "frente a la pantalla" y orientar las rejillas del aire acondicionado del coche o de la oficina "hacia el cuerpo o el techo".

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