Publicado 26/11/2020 19:32CET

Argentina.- El Banco Central de Argentina prevé una caída de la economía del 11,6% este año y un repunte del 4,5% en 2021

Un hombre con una bandera argentina en plena pandemia del coronavirus en la ciudad de Buenos Aires.
Un hombre con una bandera argentina en plena pandemia del coronavirus en la ciudad de Buenos Aires. - ALEJO MANUEL AVILA / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

La previsión para la inflación es que se sitúe en el 35,1% a cierre de año

MADRID, 26 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Banco Central de la República Argentina ha actualizado sus previsiones sobre la economía del país sudamericano este jueves, con una nueva proyección para el Producto Interior Bruto (PIB) del país que apunta a una contracción del 11,6% este año y un repunte del 4,5% en 2021.

En su informe de política monetaria, el instituto emisor ha añadido sus previsiones para el tercer y el cuarto trimestre del año en tasas intertrimestrales. Así, la economía argentina crecería un 10,5% en el tercer trimestre y un 2,9% en el cuarto.

Las perspectivas, al igual que en el resto de economías latinoamericanas, están sujetas a la evolución de la pandemia, que a finales del mes de octubre mostró un mejor comportamiento y permitió la reactivación de sectores como turismo y transporte, impulsando el consumo y la actividad. Asimismo, la disponibilidad y acceso a los desarrollos recientes de vacunas para la Covid-19 proporcionará una mayor certidumbre y confianza.

No obstante, el banco ha advertido sobre los riesgos asociados a eventuales daños en el entramado productivo que podrían ralentizar el proceso de recuperación, como un impacto económico mayor al esperado debido a los rebrotes en diversas economías como Estados Unidos y Europa, y las potenciales demoras en permitir un amplio acceso a la vacuna.

Además, la incertidumbre generada por la pandemia podría generar efectos indeseados para la economía en caso de asociarse a una coyuntura de escasez de divisas. Por ello, el Banco Central y el Ministerio de Economía continuarán implementando "medidas tendientes a evitar desequilibrios temporales que puedan impactar negativamente en la actividad productiva".

Por la parte del empleo, las perspectivas de la institución señalan que habrá un incremento significativo de la actividad durante el tercer trimestre, por lo que se prevé una recuperación de puestos de trabajo, sobre todo en el sector informal.

Sin embargo, el informe también recoge que la caída de los ingresos en los hogares durante la pandemia se reflejó en un fuerte incremento de la pobreza y la indigencia. Así, durante el primer semestre del año el 40,9% de las personas se encontraron por debajo de la línea de pobreza, mientras que el 10,5% no alcanzo a línea de indigencia, esto es que no contaron con ingresos suficientes para cubrir una canasta básica de alimentos.

INFLACIÓN

Por otra parte, el texto del banco recoge que la inflación se ubicó en el 37,2% en octubre, lo que supone una reducción de 16,6 puntos porcentuales con respecto a diciembre de 2019.

El comportamiento de los precios, según la institución argentina, se vio afectado por las medidas de aislamiento y distanciamiento social en el marco de la pandemia. Entre otros factores, el congelamiento de las tarifas de determinados servicios públicos y un conjunto de bienes que estuvieron controlados por el Gobierno contribuyeron a desacelerar la inflación.

El Banco Central ha indicado que en el futuro algunos factores podrían ejercer presión sobre los precios, entre los que se encuentran la recuperación de los precios de servicios publicos o la búsqueda de recomposición de los precios minoristas en algunos sectores. Sin embargo, se espera que la coordinación de estos elementos por parte del Gobierno permita que el proceso de reducción de inflación continúe.

Los analistas consultados por la entidad estiman que la inflación se sitúe en el 35,1% en diciembre de 2020, lo que supondría una reducción de 18,7 puntos porcentuales con respecto al mismo mes del año anterior.

Para 2021, el proyecto de ley de presupuesto nacional entregado por el Gobierno contiene una proyección de inflación del 29% a cierre de año, frente a la previsión de los analistas de una aceleración hasta el 48,9%.