Publicado 08/06/2016 19:35CET

¿Qué criterios utiliza la CEPAL para valorar los daños del terremoto de Ecuador?

Terremoto en Ecuador
UNDAC

   QUITO, 8 Jun. (Notimérica) -

   Tres parámetros utilizó un equipo multidisciplinario liderado por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) y la Secretaría de Planificación y Desarrollo de Ecuador (Senplades), para valorar la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto de magnitud 7,8 que golpeó al país andino el pasado 16 de abril.

   La reconstrucción son los costos de restitución mejorada de activos; las pérdidas, el valor de bienes que se dejan producir y servicios que se dejan de prestar; y los costos adicionales, el gasto para la primera reconstrucción de bienes y servicios.

   La metodología usada por CEPAL se ha utilizado para valorar la reconstrucción en 90 países desde el año 1972, contó el venezolano Omar Bello, coordinador de la Unidad de Desarrollo Sostenible y Desastre de la CEPAL, en el programa Ecuador No Para en el que participó junto a su colega, el mexicano Humberto Soto de la Rosa.

   Ambos técnicos trabajaron junto a más de 40 técnicos de organismos internacionales en la cuantificación de los daños producidos por el terremoto y que fueron avaluados en 3.344.000 dólares, cifra considerada "piso" y que podría aumentar, según Bello.

   En el caso de las viviendas, se realizó un recorrido y junto con el Ministerio de Vivienda se identificó a las casas afectadas bajo tres categorías: colapsadas, inseguras y seguras, dijo Soto. Incluso, dentro de las viviendas seguras, podría haber daños, una pared afectada o alguna grieta, por ejemplo. Todos estos detalles fueron registrados en el informe, según informa la agencia 'Andes'.

   "Todo este detalle se hace conjuntamente con los expertos y la gente del gobierno. Se estima el costo de las viviendas al valor del mercado, se sabe cuánto cuesta una vivienda en esos sectores y con eso se estima el costo de una vivienda dañada", expuso.

   Bello recordó que el proceso de reconstrucción requerirá de algunos años y que para este tipo de procesos es importante que los países estén preparados y tengan el financiamiento necesario, en el caso de Ecuador, un aspecto importante, sostuvo, es la Ley de Solidaridad.

   "Hay que prepararse para un proceso de largo aliento que, obviamente comienza desde la fase de la emergencia, y lo que nosotros aquí hemos sentido en estas semanas es que la acción del Estado ha tendido a incrementarse y a atender a las personas vulneradas por el evento", refirió.

   La experiencia ha enseñado que lo primero que hay que hacer para dar una respuesta es saber a qué se va a dar esa respuesta, enfatizó Soto. "Es decir, saber qué es lo que pasó, cuáles son las afectaciones, en dónde están. Sin tener este panorama claro, la respuesta puede no ser efectiva", subrayó.

   Los resultados, presentados la semana pasada en Quito, dan cuenta de 80.000 personas desplazadas por pérdida o daños de sus viviendas, 875 establecimientos educativos afectados, 120.000 niños con limitación de acceso educativo, y daños en 83 kilómetros de vías.

   Como consecuencia del sismo se registra una variación negativa del 0,7 del Producto Interno Bruto (focalizado en la zona afectada) y 21.823 empleos formales e informales perdidos.

   Bello destacó la energía y determinación que sintió en las personas que integran el comité de Reconstrucción, nombrado por el Ejecutivo.

   "Este no es el momento todavía de entregar las casas, es el momento de realizar la reconstrucción, de revisar, buscar financiamiento hacer toda esta cantidad de obras", dijo y recordó que el 67 por ciento del costo lo asumirá el Estado.